Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

Talento tecnológico: un ticket recurrente

El mercado de IT argentino sigue acusando recibo de una falta concreta de profesionales. Si bien los centros de formación aggiornaron sus planes de estudio, el output sigue siendo bajo para el potencial del negocio. Un análisis a fondo sobre las claves de un condicionante que cuesta millones

Talento tecnológico: un ticket recurrente

Daniel Scioli anunció ayer lo que ya había anunciado el pasado viernes: que en caso de resultar electo, creará el ministerio de la Economía Popular. Frente al PJ que despedía a Cristina Fernández de Kirchner para recibir, simbólicamente, al gobernador bonaerense, su promesa de sumar una nueva cartera al organigrama estatal (la cuarta que anticipa), pasó inadvertida. Es por eso que el único presidenciable del FpV aprovechó ayer un acto con el Movimiento Evita, durante una visita a IMPA en Almagro –una de las primeras empresas recuperadas que quebró en 1998– para relanzar su propuesta que implicará una reformulación de la actual cartera de Desarrollo Social de Alicia Kirchner.


El análisis ‘Estudios de Remuneración 2013-2014’, presentado por la consultora Page Personnel, indica que las ingenierías y las carreras vinculadas con tecnología son las áreas que tendrán los mejores salarios en América latina debido a la creciente demanda de profesionales del sector.


Y es que, a pesar de los esfuerzos que se realizan desde hace años para combatir el déficit de profesionales IT, se trata de un problema que persiste. En este sentido, datos del Ministerio de Trabajo nacional y consultoras privadas muestran que, en el país, la graduación en las carreras científicas y tecnológicas representa el 14% del total. Por otra parte, un estudio reciente de la consultora Trabajando.com muestra que hay un ingeniero por cada 6.600 habitantes. Para comparar, en Alemania y Francia, actualmente, se gradúa un ingeniero cada 2.000 habitantes.


Por otra parte, según el último informe del Observatorio Permanente de la Industria del Software y Servicios Informáticos de la República Argentina (Opssi), durante 2013, el empleo en el sector se incrementó: un 63% de las compañías manifestó haber crecido en personal. Además, entre 2003 y 2013, el empleo en el sector SSI creció a una tasa anual promedio del 14,7%. A pesar de estos datos, el sector sigue contando con alrededor de 5.000 puestos de trabajo por cubrir. El déficit acarrea otro problema: los estudiantes de los primeros años de la universidad ya son convocados por las empresas y muchos abandonan los estudios para crecer como empleados.


La situación se complica si se tiene en cuenta el panorama señalado por Constanza Quiñones, gerente de Recursos Humanos de SAP Argentina. "La constante adopción de tecnología por parte de las organizaciones implica una continua demanda de profesionales. A esto se suman las ofertas desde el exterior de servicios de consultoría. Los perfiles más especializados, aquellos que combinan un conocimiento técnico con experiencia de industria o negocio, son los más valorados en la actualidad", describe.


"Si hay que salir al mercado a buscar profesionales, lo mejor es ir a los medios de comunicación y canales que ellos consumen habitualmente, porque es necesario acercarse más a los candidatos para mostrar la propuesta de valor, que deberá incluir un paquete económico y de beneficios atractivo, oportunidades de desarrollo profesional y un buen clima laboral", concluye Quiñones. Actualmente, la filial local de SAP cuenta con 550 empleados, de los cuales 300 tienen un perfil IT.


Frente a esta realidad, las firmas del sector se las ingenian de distintas maneras: algunos imparten capacitaciones intensivas para la realización de tareas que requieren de ciertos conocimientos acotados. Otros buscan tentar al capital humano ya contratado para minimizar la rotación del personal.

Cursos cortos

En la Argentina, hay varias ONG que imparten cursos de pocas semanas de duración. De esta manera, las empresas pueden encontrar recursos para realizar tareas específicas como testear software o reparar equipos. Comunidad IT es una de las ONGs más grandes y su presidente, Pablo Listingart, explica que ofrecen cursos de programación Java, PHP, C#, .NET, Javascript, HTML, CSS, SQL, metodologías de desarrollo y patrones de diseño, entre otros.


Las empresas apoyan las iniciativas. Microsoft, adicionalmente, promueve el aprendizaje de programación entre jóvenes de 12 a 25 años para que tengan un acercamiento a esta disciplina. "Los cursos gratuitos y cortos ya fueron tomados por más de 140.000 argentinos", sostiene Jorge Cella, director de Tecnología y Ciudadanía Corporativa de Microsoft para la Argentina y Uruguay.


En tanto, Program.AR es una iniciativa del Estado Nacional para acercar a los jóvenes al aprendizaje de las Ciencias de la Computación y concientizar a la sociedad sobre su importancia. Bajo el nombre "Programá tu futuro", el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires también ofrece cursos gratuitos que se toman a distancia a través de Internet para aprender a programar en seis lenguajes distintos.


Con el objetivo de simplificar la tarea de conseguir empleados, hay empresas que han decidido montar sus propios cursos. Es el caso de Softtek, un proveedor de soluciones de IT y procesos de negocios que, a través de sus ‘academias’, imparten cursos gratuitos a universitarios que buscan especializarse en procesos específicos de IT. Actualmente, cuenta con una serie de cursos de un mes de duración sobre programación y procesos. Según explican, así fomentan la evolución de las habilidades técnicas en un contexto de trabajo en equipo e interacción con clientes reales. Al finalizar la cursada, los participantes realizan un examen y presentan un proyecto especial. Aquellos que cumplan con los requisitos, ingresan a la empresa en carácter de trainee, bajo un sistema de mentoreo para acompañarlos en esta nueva etapa y posibilitar su óptima integración dentro de la compañía. En lo que va del año, la empresa realizó cuatro academias de formación en .Net, Sharepoint, Java, Testing y PL/SQL, y tienen previsto incorporar 100 personas provenientes de estos cursos en el transcurso de 2015.


Consultado por IT Business, José María Louzao, Presidente de la Cámara de Empresas de Software y Servicios informáticos de la República Argentina (Cessi), explica: "Estas iniciativas crean mayor inserción laboral, apuntan a reducir a futuro el desempleo y contribuyen a la inclusión social, digital y laboral". Como ejemplo de esto, Louzao enumera que existe el Programa de Formación Profesional Gratuito en Software y Tecnología Empleartec, que surgió en 2006 con la misión de ofrecer capacitación a través de cursos de formación técnica en conjunto entre Cessi, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, empresas, polos, clusters y entidades regionales del sector. El programa formó a más de 30.000 personas y se espera que, hacia fines de 2015, la cifra aumentará a más de 50.000, indican desde la entidad. "Como resultado, más del 65% de los de beneficiarios consiguió trabajo o mejoró su situación laboral. Actualmente, los contenidos incluyen temáticas como Informática básica, Administrador de redes, Sistemas operativos, Bases de datos, Programación, Seguridad informática, Diseño web, Robótica, Diseño para videojuegos y Aplicaciones móviles, entre otros", agrega Louzao.


El directivo también destaca el proyecto ‘La Empresa vuelve a la Universidad’, que es realizado en conjunto con el Ministerio de Planificación, la Universidad Nacional de La Matanza y la Universidad Nacional Arturo Jauretche de Florencio Varela. La iniciativa tiene como objetivo crear un polo tecnológico en el predio de las universidades para que los alumnos de las carreras de informática puedan trabajar y estudiar en el mismo espacio físico, y no se vean obligados a dejar sus estudios. "Se busca reducir el desgranamiento en las carreras universitarias vinculadas con la cadena de valor del software y servicios informáticos", resume Louzao.


Otra acción la representa el Proyecto GEMA, que busca brindar una experiencia completa de ambiente laboral a alumnos del último año de escuelas técnicas del país. Similar es la iniciativa del ITBA, que está impartiendo talleres gratuitos a alumnos del nivel secundario, para tratar de generar más interés en el área. Este tipo de acciones parecen ser una de las más apropiadas para impulsar a que los más chicos se decidan por este tipo de carreras universitarias. De hecho, Francisco Parisi, doctor en Física y decano de la Escuela de Ciencia y Tecnología de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), explica que, en los últimos años, el interés de los egresados de la escuela secundaria por carreras universitarias del área de Ciencia y Tecnología aumentó y lo mismo sucede en otras instituciones educativas como el ITBA. "Dos elementos fueron clave en esta tendencia. Por un lado, las políticas de Estado que han incentivado la formación técnica (recuperación de la Escuela Técnica) y, por el otro, los programas de becas dirigidas hacia esas carreras (Becas Bicentenario)", opina Parisi.

De cara al futuro

El déficit de profesionales IT no es un tema menor, ya que afecta a todas las industrias por igual. Más allá de las acciones que puedan tomar en lo inmediato para salvar el problema, el decano de la Unsam hace hincapié en el futuro: "Es necesario transformar la formación científico-técnica en una política de Estado permanente, para lo cual es necesario que el país tenga al desarrollo científico técnico como uno de los pilares para su desarrollo económico y social. Si hay previsibilidad (un alumno que se inscribe para estudiar ingeniería logrará su título en seis o siete años), en algunos años, el sistema universitario logrará abastecer la demanda, y habremos transformado un problema actual en una solución en el futuro".


Parisi no cree que la solución al déficit de profesionales sea acortar las carreras universitarias: "Lo puede paliar en el corto plazo, pero, para el mediano y largo plazo, es necesario tener una oferta académica que abarque todos los niveles de formación en forma articulada: pregrado, grado y posgrado. Cortar las carreras sin una conveniente articulación de formación que abarque los tres niveles mencionados no resuelve el problema". Mientras tanto, otras universidades van buscando otras soluciones más prácticas. Por caso, Silvia Gómez, directora del Departamento de Ingeniería Informática del ITBA, comenta que esta universidad ofrece un título intermedio al finalizar el tercer año de la carrera, mediante el cual el alumno obtiene el título de "Analista en Tecnología Informática", con reconocimiento oficial, para favorecer la inserción laboral con una formación completa.


"Hay tantos roles a cubrir en el área, que ciertamente muchos de ellos se verían beneficiados con egresados de carreras técnicas más cortas, especialmente si están orientadas a lo operativo. Este fue uno de los motivos por el cual al terminar el tercer año de nuestra carrera, el alumno ya obtiene un título", concluye Gómez.


Así las cosas, es preciso recordar que, según estudios recientes de la Cessi, solo el sector de IT nacional demanda, por año, unos 7.000 profesionales, pero apenas llegan a graduarse unos 3.500.