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La industria tecnológica hace su balance

El ejercicio que cierra será recordado como uno complejo para las marcas nacionales e internacionales de smartphones, tablets y wearables. Habrá caída en todos los segmentos generada por el impacto de una economía en transición.

El año 2016 no fue el más auspicioso que se recuerde en materia de venta de dispositivos electrónicos. Si bien hubo lanzamientos de modelos emblemáticos de smartphones (para seguir el ritmo mundial) y también presentaciones pomposas de wearables, hubo dispositivos, como las tablets, que continuaron haciendo fuerza en el mercado.

Las empresas fueron dosificando sus presentaciones de acuerdo a lo que indicaban sus casas matrices, el calendario mundial o las necesidades locales. Cabe recordar que el 90% de los teléfonos que se venden en la Argentina se fabrican en Tierra del Fuego, que al cierre de 2016 acusará una producción 25% menor respecto de la de 2015, de acuerdo a los datos de la Asociación de Fábricas Argentinas de Terminales de Electrónica (Afarte).

Con las tablets, la situación es similar aunque condimentada por factores externos: se trata de un producto en retroceso. Aunque este año fue mejor al anterior: hasta octubre se habían integrado en el sur 24.141 tablets, contra 16.303 de 2015 y 35.241 de 2014, según datos de la misma cámara. Si bien se trata de una categoría que tiene mucho armado en el continente y mucha importación, la curva es una foto de los vaivenes de la economía argentina.

Respecto de los wearables, las pulseras que, integradas con una aplicación, suelen medir variables útiles, como ritmo cardíaco, cantidad de kilómetros caminados, parecen ser más exitosas que los smartwatches. Es que hay una diferencia de precios entre un producto y otro. Y los usos que propone, por ejemplo, la fitband parecen más razonables que los del reloj inteligente, que apunta más a un público amante de los relojes.

Para los proveedores de estos dispositivos, los ganadores de cada categoría no tuvieron tanto que ver con las ventas en sí mismas sino con el comportamiento de los usuarios respecto de la búsqueda de un producto que tuviera una buena relación entre el precio y la calidad. "En la Argentina, se intentó replicar, en alguna medida, la tendencia global aunque distorsionada. El año 2016 fue complicado en todo sentido, la producción va a terminar cayendo. A esto se le suma el contrabando que se explica por los altos precios que presentan los equipos en el país", explica a IT Business Enrique Carrier, de la consultora Carrier y Asociados. Para el analista, en el mercado mundial ya se percibe una caída de las ventas de smartphones. Y esto se debe, en su visión, a que se advierte una especie de desaceleración porque el mercado comienza a llegar a su madurez. "El segmento, luego del crecimiento, inicia la etapa de la reposición y se mantiene en ese comportamiento", añade.

Aggiornarse a la Argentina

Las fabricantes debieron ajustar sus estrategias a lo que fue ocurriendo a lo largo del año. La devaluación primero, y su impacto en el bolsillo, debió ser manejada con cautela. Y así se movieron en la primera mitad del año. Con lanzamientos tranquilos, sin mucha pompa. Esto alcanzó tanto a las marcas locales como a las internacionales.

Para Marcelo Palazzo, director de Negocio celular de BGH, la compañía siguió "apostando a alcanzar lo último en tecnología priorizando pantallas más grandes, calidad HD y más memoria para que las aplicaciones puedan correr sin dificultades, y el precio correcto para que lleguen en forma masiva a todos los sectores de la población y, más aún, al interior del país".

La cruzada de las marcas nacionales, como BGH, con su línea Joy de teléfonos inteligentes, o Newsan, con la línea Noblex GO, fue ofrecer smartphones liberados y a un precio accesible a los consumidores. Existe, en esta iniciativa, resistencia de parte de las operadoras de telefonía móvil por incorporarlas en su cartera, aun cuando también ofrecen equipos desbloqueados. Pese a este escenario, lograron hacerse un lugar en un segmento de público determinado. A tal punto que BGH logró incluir uno de sus modelos, el Joy A20 entre el portafolio de equipos 4G baratos que brindan las empresas de celulares por medio del Plan de Acceso a Internet Móvil (PAIM), la iniciativa del Gobierno para impulsar el recambio de terminales de manera más acelerada. Aun así, estas marcas se ocuparon también de incluir en sus portafolios modelos de más alta gama. En mayo, BGH lanzó el JOY V6 y, ahora, el JOY X5, con pantalla de 5,5".

Otra de las marcas que se propuso conquistar a los argentinos durante este año fue Huawei. Con el objetivo puesto en ser la fabricante número uno de smartphones en el mundo, la estrategia que sigue se acomoda a cada idiosincracia. En el caso de la Argentina, la movida apuntó en 2016 a profundizar lo realizado en los años previos con una cartera más amplia de celulares sin dejar de lado lo aspiracional. Así, a principios de año presentó los modelos Y6 y P8 Lite, de gama media, pensados para un público joven que es el más ávido por tener un dispositivo que se acomode a sus usos. Y a medida que avanzó el año fueron lanzando modelos de más alta gama, como el G8 con pantalla de 5,5" y, ya en octubre, el Mate 8, con pantalla de 6". "Este dispositivo ofrece una performance altísima por su procesador y por su batería de larga duración y rápida carga.

Tiene una cámara trasera de 16 MP y está pensado para clientes que buscan eficiencia en un teléfono que los ayude en su vida profesional. Adicionalmente para este modelo, se lanzó una Edición Limitada con la firma del embajador de la marca Leo Messi en la parte trasera", detallan fuentes de Huawei. En su afán por ser la número uno, la compañía hizo la apuesta más fuerte al convertir a Lío Messi en embajador mundial de la marca.

En la visión de Lenovo, el momento actual representa "una nueva era de innovación". "Desde mediados de los años noventa hasta la primera década de los 2000, la tecnología inalámbrica atravesó un período de importantes y frecuentes innovaciones. Vimos la creación del primer teléfono con tapa (Fliphone, por su nombre en inglés), el lanzamiento del Moto V3 (RAZR), el primer smartphone qwerty, el primer ecosistema de aplicaciones y el primer teléfono con pantalla táctil. Desde entonces, no hemos tenido grandes saltos en la innovación. En este período, la tecnología ganó sólo en algunos puntos específicos, como en el tamaño de la pantalla o el número de megapíxeles de las cámaras", afirma Germán Greco, gerente General de Lenovo MBG.

El ejecutivo considera que, desde entonces, las opciones existentes son limitadas, donde hay mucho parecido entre unos modelos y otros. Indica que esa situación limita a los usuarios y que en la visión de Lenovo "el consumidor debe poder elegir las características y funcionalidades de su smartphone de acuerdo a sus pasiones".

 

Lenovo presentó este año el Moto Z Play con Moto Mods, un equipo modular que permite convertirlo en un equipo capaz de proyectar hasta en 70", un equipo de sonido, o una cámara fotográfica, al "encastrarle" cada una de esas partes de manera magnética. "Nuestra industria fue construida sobre la premisa de pensar diferente, de romper paradigmas. Parecieran que algunos lo olvidaron. Nosotros no", concluye Greco.

Los lanzamientos de los modelos de más alta gama de las distintas marcas dejaron en evidencia la crudeza de la situación socioeconómica de la Argentina: dependiendo del plan de cada operador, las promociones y demás estrategias comerciales, los smartphones más caros se ubicaron en rangos que van de los $15.000 a los $25.000. O el equivalente a una moto de 125 o 150 de cilindrada. O a una heladera de muy alta gama. Y si se tiene en cuenta el período de recambio de un celular inteligente (un año y medio en promedio) contra la vida útil de otros bienes durables se advierte claramente el problema de los precios de la electrónica de consumo en la Argentina.

Para ver video

Que los teléfonos hayan "crecido" tanto en tamaño de pantalla, de 5,5" a 6", es lo que explica el retroceso de las tablets. Más allá de que en la industria se apele a otro tipo de argumentos. "El smartphone es el producto que hoy le compite a la tablet. La tablet es el smartphone del que no tiene o del que tiene uno muy básico. Y, hoy, su público es muy acotado. La usan chicos de corta edad para ver video o, en el otro extremo, adultos que se sienten incómodos con un smartphone, que tienen uno pero básico para hacer llamadas y usar algún sistema de mensajería y algunas otras cosas más, pero que se sienten más a gusto consumiendo contenidos en estos dispositivos", detalla Carrier.

El hecho de que estos dispositivos móviles se usen, cada vez más, para consumir contenidos de video, lleva a los fabricantes a apostar por pantallas más grandes en los smartphones. Si hoy estos equipos se ubican en modelos de 6" contra 7" de las tablets se entiende por qué ocurre esto. Hay un aspecto, no menor, vinculado con el precio. Y es que las tablets continúan siendo una opción de acceso a la electrónica de consumo mucho más económica que la de los smartphones con pantallas de 5,5" y 6", que forman parte de las líneas de más alta gama y, por ende, de más alto precio. Las empresas locales continuaron ofreciendo diversos modelos de tablets.

El momento de mayor movimiento se advirtió para el Día del Niño, puesto que estos dispositivos resultan ser uno de los productos de mejor venta en esta fecha. Una estrategia de ventas que se inicia, a principios de año, con la vuelta al cole y, luego, se replica a finales de año, con motivo de las Fiestas.

En Positivo BGH, entienden que las tablets son un segmento que toma mayor participación a partir de ser un reemplazo de las PC. "En ese contexto, para una empresa dedicada íntegramente a la fabricación y comercialización de productos informáticos, el 2016 ha sido un año de grandes lanzamientos en el segmento", indica Matías Zelaschi, gerente de Marketing de Positivo BGH. La compañía lanzó modelos de 7" y 10".

En una línea similar se movió Newsan, que continúa apostando a su marca Noblex para los dispositivos móviles, entre otros productos de alta visibilidad como televisores y auriculares. También concentró su oferta en la vuelta al cole y el día del niño, y tal como lo hizo en 2015 apostó a personajes del cine para sus iniciativas comerciales. Además del armado local, el mercado de tablets tiene una fuerte presencia de producto importado. Y eso hace que haya una gran variedad de precios, que puede arrancar en los $ 1.200 y superar con tranquilidad los $ 3.000, según la marca de que se trate y la configuración.

Una categoría difícil

Una historia aparte conformaron los wearables. En esta categoría conviven los smartwatches y las fitband, tal como se mencionó más arriba. Todos estos productos se importan en un 100%. Se trata de una categoría compleja. Las pulseras inteligentes parecieran estar teniendo un público interesado por conocer ciertos datos vinculados con ciertas actividades que realizan, como los que corren y desean saber cuántos kilómetros recorrieron. Ocurre algo diametralmente distinto con el smartwatch, que no parece estar encontrando su público.

"Hay reportes que señalan que el mercado de wearables está integrado en un 80% por fitbands y el restante 20% por smartwatches, que han demostrado ser un fracaso porque el concepto de reloj a los jóvenes no les interesa. A lo sumo se vuelcan a una fitband, por ejemplo, en el caso de los deportistas. Además, se pueden conseguir estos productos desde los u$s 25 contra precios mucho más altos de los smartphones", expresa Carrier.

Los datos de IDC avalan esta afirmación. La venta de relojes inteligentes cayó un 51,6% en el tercer trimestre de este año en comparación con el de 2015. En el mundo se vendieron 2,7 millones de estos dispositivos contra 5,6 millones que se despacharon en el mismo lapso del año anterior, según un informe de IDC. Para la consultora, el hecho de que Google y Samsung no hayan anunciado nuevos productos para la categoría y que LG o Huawei no hayan avanzado con otros modelos explicaría parte de esta situación. Apple sigue siendo el líder del segmento con 1,1 millón de dispositivos vendidos en el período analizado. "El smartwatch fue el sueño de un nerd, y la verdad es que no funcionó", sentencia Carrier.

Entre las fitband se destaca, en el panorama local, la apuesta realizada por Exo. La compañía lanzó su "brazalete inalámbrico", que incluye funcionalidades básicas como control de distancias caminadas, sedentarismo, calorías quemadas durante determinada actividad, ritmo cardíaco, contador de pasos, y monitoreo de sueño. Funciona en conjunto con una aplicación y apunta a un público muy específico. Hay que aclarar que, en el momento en que Exo presentó esta pulsera, también lanzó un smartphone para adultos, con botones básicos para sacar fotografías, enviar mensajes, hacer llamadas o realizar un pedido de emergencia.

Es decir, lanzamientos muy específicos para dos públicos distintos.

En definitiva, fue un año difícil para la electrónica de consumo en el mercado argentino. Las marcas buscaron mantenerse con sus productos y seguir el ritmo mundial. Pero hay que observar que los segmentos van entrando en distintos ciclos. "El mercado de smartphones está ingresando a la reposición en velocidad crucero.

Que haya crecimiento dependerá de la política industrial que se impulse", alerta Carrier. Y es que aquí habrá que ver qué medidas toma el Gobierno con otros dispositivos luego de que decidiera quitar el arancel a la importación de computadoras, a partir de marzo de 2017.

En cuanto a las tablets y los wearables, el director de Carrier y Asociados sostuvo que "continuarán existiendo pero como producto de nicho, y gran parte de lo que ocurra hacia adelante dependerá de la importación por un lado, y de otras variables, como el interés de ciertos públicos por la vida sana que los lleva a encontrar en una fitband un producto acorde a su necesidad, por el otro".