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El avance techie acelera el ramo automotor

El mercado presenta novedades relacionadas con desarrollos tecnológicos, aplicables a los seguros, en general, y a las coberturas para vehículos, en particular. Las mejoras en la capacidad de almacenamiento y procesamiento de datos pueden cambiar radicalmente el negocio.

El avance techie acelera el ramo automotor

Entre los automovilistas, hay una clase de conductor que difícilmente pase inadvertida. Usa su coche poco y nada, generalmente los fines de semana, cuida de manera obsesiva el vehículo y circula por las calles con placidez, con la certeza de que nadie lo corre ni lo apura por llegar a ningún lado.


Se trata, claro está, del típico dominguero, que a lo largo del año acumula muy pocos kilómetros de uso. Y pese a que casi todos pueden reconocerlos, las compañías de seguros aún no han encontrado un producto especialmente destinado a ellos. Al menos, no por el momento.


Pero, el mercado de seguros tiene novedades relacionadas con nuevos desarrollos tecnológicos que son aplicables al negocio de los seguros en general y de las coberturas para automotores en particular que podrían empezar a tenerlos en cuenta.


"Fundamentalmente, hay que mencionar los avances en la capacidad de almacenamiento y procesamiento de datos, que permiten analizarlos a gran escala con el objetivo de trazar un perfil individual de cada cliente. Esto permite, mediante el conocimiento de sus principales hábitos y patrones de uso, ofrecerle un producto personalizado que responda a sus necesidades, pero también a sus expectativas", destaca Gustavo Giubergia, director de Operaciones de Sancor Seguros.


La industria ve así cómo mejora su nivel de conocimiento sobre los riesgos que se asumen, a partir de la experiencia siniestral y apunta a obtener segmentaciones que permitan avanzar en lograr mayor competitividad en los precios.


En ese sentido, una de una de las tendencias que podrían llegar a la Argentina es la del seguro de uso, esto es, un seguro adaptado a la utilización que se hace del auto, basado en el supuesto de que cuanto menos kilómetros se hagan en el año, a menos riesgos se expone un vehículo.


"Se trata de un sistema cada vez más utilizado en los países desarrollados; se basa en el hecho de que el menor uso del vehículo implica una menor exposición a los diversos riesgos, lo que permite ajustar el precio de la póliza. Esto es beneficioso para aquellos asegurados que hacen pocos kilómetros al año, resultando más equitativo que paguen menos por su seguro en relación a quienes hacen un uso intensivo de su vehículo", explica Giubergia.
De esta manera, la cotización del seguro de un vehículo empezaría a depender de cada vez más variables, lo que daría como resultado una tarifa más ajustada a las necesidades de cada cliente.


"Lentamente, el mercado va migrando de la conocida tarifa plana calculada a partir de una prima de RC y tasa de casco, a sistemas de cotización multivariable. Este es un proceso lento que seguramente irá evolucionando y perfeccionándose reconvirtiendo la manera de calcular tarifa", indica Javier Giri, gerente de Suscripción de Automóviles de Mapfre.

Nuevas tecnologías

El aporte de la telemática es fundamental para estos modelos personalizados de coberturas, dado que es lo que permite efectuar un control del comportamiento del conductor.
"Hoy en día, la tecnología posibilita hacer un análisis exhaustivo de la utilización que el asegurado hace del vehículo; permite ver la cantidad de kilómetros que recorre, el tipo de caminos por el cual lo hace (si conduce en ciudad, en rutas o autopistas, por caso), la velocidad, el horario (si lo hace en horario diurno o nocturno) e, incluso, brinda la posibilidad de medir las desaceleraciones bruscas y tomar conocimiento sobre un posible siniestro de manera inmediata", describe el ejecutivo de Sancor Seguros.


La posibilidad de contar con toda esta información, algo impensado hace apenas 10 años, les permite a las compañías de seguros ofrecer un producto hecho a la medida del usuario. Pero, para ello, resulta indispensable la instalación de un dispositivo en la unidad asegurada.
"Mapfre comercializa en España el seguro de autos ‘Pago como conduzco’, póliza que fija la prima en función de la manera en que el asegurado conduce. Esto se mide a través de un pequeño dispositivo que se instala en el interior de vehículo y se encarga de almacenar todo lo relativo a la conducción del asegurado, desde los kilómetros que recorre normalmente hasta el tipo de vías por las que circula, información que se le envía a la aseguradora para establecer la prima que el usuario deberá pagar", agrega Giri. El ejecutivo detalla, además, que este sistema ya hace algunos años es utilizado por distintas compañías del sector en países como los Estados Unidos y Francia.

Por su parte, Claudio Dulfano, director Técnico de La Caja, coincide en que lo que está próximo a llegar al mercado argentino son las nuevas técnicas de segmentación, utilizando variables del perfil del cliente, como por ejemplo, su score bancario. "Las nuevas tecnologías que permiten el uso de grandes datos y posibilitan la minería de datos nos ofrecen a nosotros, las firmas aseguradoras, una mayor disponibilidad de información de los clientes", agrega.


En la actualidad, en la Argentina, es común el uso de localización en casos de robo, pero de a poco se podrá empezar a usar para pedidos de emergencia, botones antipático y auxilio mecánico. "Seguramente se acelere la utilización de estas tecnologías para otros fines", agrega Mauro Zoladz, head of Product Development & UW de Zurich Argentina.


En ese sentido, Dulfano destaca las posibilidades que la telemática ofrece en la industria del seguro, entre ellas la recuperación de autos robados, ofrecer nuevos servicios al cliente, conocer su estilo de manejo, kilometraje de uso o la detección temprana de accidentes.
"La telemática es posiblemente a lo que apuntará el mercado argentino a largo plazo. Todavía, son pocas las compañías que se animan a evaluar esta posibilidad, pero a nivel mundial es lo que se está desarrollando más fuertemente", manifiesta Stella M. Campana, gerente Suscripción Automotores de QBE Seguros La Buenos Aires.


Gracias a la telemática, se posibilita el uso de big data y la minería de datos, que permite aprovechar la mayor disponibilidad de información. Sin dudas, los avances tecnológicos permiten una mayor precisión en la toma de datos y eso, naturalmente, se irá trasladando a ofertas de seguros a medida, adaptando la cobertura a las particularidades del asegurado.

Lo que viene

"En la Argentina, se va a acelerar el desarrollo de la infraestructura para instalar las nuevas tecnologías relacionadas con la recolección de datos de acuerdo con la performance del vehículo y la del asegurado mientras está manejando, o sistemas de análisis de modelos predictivos de big data. Estas herramientas serán de gran utilidad para nuestra industria", coincidió Zoladz.


Pero no solo de tecnología se nutren los nuevos seguros. También, se están empezando a usar nuevas técnicas de segmentación con variables del perfil del cliente. "Se trata de distintas tendencias que se ven en el mundo y que pueden llegar a hacer pie en el país, siempre se las adapte a nuestra cultura", agregó Dulfano.

El autoscoring

Otras de las tendencias que permite la personalización del seguro es el autoscoring, que, si bien ya lleva algún tiempo en la Argentina, todavía no se ha masificado. "El autoscoring consiste en obtener el costo del seguro tomando en consideración una serie de variables, como la marca y el modelo del vehículo a asegurar, su antigüedad, el kilometraje, la edad del conductor y sus antecedentes (siniestros, si los hubiere), las actividades a las cuales se destina el automóvil, lugar donde se guarda, entre otros aspectos. Sobre la base del grado de riesgo que surge de la evaluación de lo mencionado, se efectúa el cálculo de la prima. De esta manera, el conductor que reúna las mejores condiciones o tenga conductas que impliquen menores riesgos, será el que menos abone por su seguro", explica Giubergia.


Desde QBE Seguros La Buenos Aires, una de las compañías que hizo punta en el uso de autoscoring para el cálculo de la prima, estiman que son cada vez más las aseguradoras que aplican tarifas multivariadas, sobre las características del riesgo y el conductor.


Para lograr que la recolección de información sea lo más certera posible, las aseguradoras deberán empezar a colocar dispositivos electrónicos de geolocalización en los autos, una práctica que ya es obligatoria en la Unión Europea, porque ayuda a mejorar la asistencia en caso de accidentes.


"La tecnología para instalar estos sistemas ya existe en el país. Desde hace varios años trabajamos con equipos de geolocalización para robo de vehículos y la aplicación de la tecnología GPS es la novedad que generará transformaciones en los próximos años", indica Giubergia.


Estos cambios de paradigma requieren una adaptación cultural por parte de la sociedad y, también, una actualización del marco legal para contemplar este escenario. Para las aseguradoras, representará un desafío, pues este gran caudal de información que ofrece la telemática deberá ser procesada, con el fin de generar un modelo de datos que transforme el conocimiento del comportamiento del conductor en una tarifa de seguros. Esto será lo que en definitiva permitirá que el sistema sea un diferencial por el que realmente se premie a los buenos conductores.