Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

El Estado se transforma para la era digital

Con el Ministerio de Modernización toman fuerza las iniciativas para reformar la administración pública y consolidar el "gobierno abierto".

El gobierno que empezó en diciembre se propone un cambio profundo en los usos y costumbres del Estado para ponerlo de cara al ciudadano, según se desprende del Plan de Modernización del Estado, que fue examinado este lunes en el Foro Argentino de Transformación Digital. El gobierno prevé desarrollar y compartir la infraestructura tecnológica administrativa para crear un "país digital", con foco en la despapelización y los trámites online, la publicidad de datos, la gestión por resultados y con compromisos asumidos, y el desarrollo de los recursos humanos para revalorizar la carrera pública. El sector privado es clave y, según dijo el ministro Andrés Ibarra, "las empresas tendrán su oportunidad" para crecer y dinamizar la economía (ver entrevista).
Las cuestiones que preocupan corren de manera vertical, de cara al ciudadano, y de forma transversal, tocando los lados internos del Estado. La gestión electrónica documental, la ejecución virtual del presupuesto y el planeamiento a partir de un software para RRHH son algunos imperativos. Puertas afuera, las iniciativas con mayor impacto tienen como ejes la seguridad, la salud y la educación.

Propuestas de cambio

En la ciudad de Buenos Aires se está mejorando la plataforma "Mi BA", una suerte de home banking que condensa las interacciones del vecino con la administración. El subsecretario de Ciudad Inteligente, Juan Pablo Limodio, explica que esto permite "pagar trámites, ver el estado del tránsito o saber cuántas bicis hay cerca de tu ubicación sin tener que entrar a distintas páginas web", y detalla: "Queremos sensorizar la ciudad para tener información y tomar decisiones inteligentes. Nos importa saber cuánta gente entra a la ciudad, cuál es el nivel de los arroyos, qué cantidad de basura se produce o dónde están los focos de delito. Queremos administrar la info en una sola capa". En la Provincia, en cambio, la subsecretaria de Modernización del Estado, Magdalena Acuña, ve como prioridad la conectividad y el almacenamiento de datos. "Tenemos solo un 18% de fibra óptica y casi el 60% está cubierto por radio frecuencia; las redes LAN están obsoletas", revela la funcionaria. Este año, la cartera invertirá $ 450 millones en un sistema de datos eficiente, pero la solución vendrá al menos en dos años. El Sistema de Administración de Documentación Electrónica (SADE), otra apuesta fuerte.
En el interior también hay ejemplos de desarrollo. La provincia de San Luis fue pionera en 1998 al firmar con Canadá un acuerdo de asesoría en innovación. Desde 2010, el Ejecutivo y el Poder Judicial ya no utilizan expedientes en papel, y los puntanos tienen cédula de identidad electrónica y firma digital. La ministra de Ciencia y Tecnología, Alicia Bañuelos, plantea una maximización de la digitalización. "Queremos que la obra social tenga receta digital, queremos implementar la comisaría virtual y otros proyectos que van más allá, porque tenemos bastante penetración de la red, con wi-fi gratuito", cuenta esta fìsica y tecnóloga. Todo esto abre un sinfín de oportunidades de negocio, ya que los desarrollos requieren sí o sí de la asociación con partners privados.

Articulación público-privada

La capacidad tecnológica y el know-how de los privados responden a las demandas de cada área. Aníbal Carmona, presidente de la Cámara Argentina de Software y Servicios Informáticos (Cessi), advierte que el retraso en el que se encuentran muchas reparticiones acelera el contacto con las empresas de tecnología, y subraya la brecha que existe entre autoridades y ciudadanos: "Hay un 60 o 70% de madurez tecnológica baja. Esto es tener página web, algunos trámites electrónicos, o ni siquiera. También hay un gap muy grande entre funcionarios que usan expedientes papel y vecinos que reclaman por Twitter".
La situación es compleja y así lo reconoce Magdalena Acuña: "Hoy no hay control sobre lo que las reparticiones liquidan y la infraestructura tecnológica nos habla de un abandono generalizado". Su análisis se da en un café de Puerto Madero, tras una reunión en las oficinas de Oracle, una de tantas empresas que el Estado está tanteando para resolver las demandas insatisfechas. "Nos estamos reuniendo con muchísimos actores, con empresas y con universidades para trabajar de forma colaborativa y hallar soluciones integrales. Estamos evaluando las propuestas de los grandes proveedores, como Oracle o Meta4, porque necesitamos un respaldo importante por la relevancia de los proyectos", justifica Acuña

Costos y beneficios

Para Carmona, un municipio no puede invertir menos de u$s 200.000 en un proyecto serio. "Avellaneda invirtió ese monto al comienzo de adecuación, y estamos hablando solo de sistemas, sin los equipos", comenta. Limodio, en cambio, sostiene que esos números "son para proyectos muy puntuales" y rara vez se cotizan en dólares. "Nuestros desarrollos son más económicos. Ahora, puntualmente, estamos trabajando con Globant, con Cisco Systems en los subtes y con Samsung. Nuestros proveedores son tanto locales y multinacionales, y cuando se nos ocurre una idea, vamos al mercado a ver quién puede resolverla", explica. Aunque la ciudad tiene una Agencia de Sistemas de Información (ASI), que concentra los desarrollos, también están avanzando "hacia modelos mixtos" con proyectos puntuales. Esto abre la perspectiva de nuevos negocios para telcos, desarrolladores de software, proveedores de equipos informáticos y data centers.