Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

Cloud e IoT: los datos mandan

La nube se consolida como opción para acelerar negocios. Tras varias etapas, ahora se inicia una fase en donde cualquier individuo o pyme tiene las mismas chances de hacerse conocer que una gran corporación. Y hasta de ir más rápido.

En la Argentina agropecuaria ya es posible chatear con las vacas. Aunque usted no lo crea. La evolución tecnológica a la que asistimos en la actualidad, donde se combinan sistemas, sensores y aplicaciones, permite tener cada vez más detalle de lo que hace un animal en el campo, o un objeto en una ciudad. Toda esa información es posible disponerla y obtenerla desde y hacia cualquier dispositivo. Ya no importa quién es el sujeto que se vale de estas herramientas. El secreto reside en cómo cloud computing, la famosa nube de Internet, evolucionó en estos años y cómo los distintos actores se fueron apropiando de ella. A tal punto que una pyme típica argentina, integrada por cuatro personas, puede desarrollar un producto que se usa en todo el mundo y generar servicios disruptivos que desafían a cualquier corporación.
Nada hoy podría hacerse sin la nube. El mercado de cloud computing a nivel mundial moverá u$s 204.000 millones hacia el final de 2016, 16,5% más que lo registrado en 2015 cuando el volumen del negocio se ubicó en los u$s 175.000 millones, según datos de la consultora Gartner. La cifra es fenomenal porque ingresa todo lo que se mueve a través de la nube. Y aquí reside la explicación de semejante cifra: cada vez más cualquier actividad utiliza cloud computing para ampliar su frontera de servicios.
El uso de la nube es casi tan masivo como el de Internet. Las personas comunes tienen en cloud su servicio de correo, sus fotos, su música. Las corporaciones reservan a la nube algunos de sus procesos. Las pyme recurren a ella como forma de aprovechamiento de las últimas tendencias en materia tecnológica y como forma de pararse frente al mundo con sus desarrollos. En los pequeños emprendimientos se encuentra hoy la punta del iceberg de la evolución que tendrá el mundo cloud hacia adelante.
"La nube es un modelo económico/tecnológico de distribución de recursos. Desde 2007 nos volcamos a dar servicios como brokers, para que los clientes accedieran a las distintas prestaciones, en principio bajo la modalidad de SaaS (software como servicio), explica a IT Business Gustavo Guaragna, CEO de Snoop Consulting. Esto fue lo que ocurrió con la mayoría de las empresas que vienen brindando servicios de nuevas tecnologías en el país, y en el mundo.
Pero esto sucedió porque las personas comunes y corrientes ya venían adoptando la modalidad para sus cosas cotidianas, como el webmail o las fotos. Los individuos, como trabajadores, fueron (al revés de lo que aconteció antes de esta etapa) los que llevaron a las corporaciones a introducir estas herramientas en el ámbito empresarial.
"Las empresas se subieron a esta modalidad cuando los usuarios ya la tenían totalmente incorporada. Cuando comprueban que la experiencia del usuario es superadora de las opciones tradicionales, empiezan a utilizar otros servicios", expresa, por su parte, Ignacio Ardohain, gerente comercial de FiberCorp.
A medida que esto pasaba aparecían las redes sociales, "que son imposibles sin la nube", recuerda Guaragna. "Es difícíl ponerlas como un antes y un después pero se trató de un fenómeno donde los usuarios comenzaron a superar las barreras mentales, a pasar de la foto a animarse a otros servicios", agrega.
Y así como es imposible pensar a las redes sociales sin la nube, es también hoy imposible pensarlas sin la explosión del mundo móvil. En los últimos 10 años la adopción masiva de Internet con sus aplicaciones y servicios se dio en simultáneo con la irrupción de las redes sociales y la telefonía y la Internet móvil. En este ecosistema ya no quedan dudas de que el cloud se erige como la herramienta clave para encarar, desarrollar o ampliar cualquier negocio.
Volvamos, entonces, a las vacas que chatean.

De Córdoba al mundo

Tambero.com es una aplicación agropecuaria desarrollada por una startup surgida en la localidad de Morteros, provincia de Córdoba. Permite hacer un seguimiento de lo que hacen los animales sea en un campo argentino o en uno de Nepal. En otras palabras, la herramienta se puede utilizar en economías donde ya hay una incorporación tecnológica importante, como ocurre en en nuestras latitudes, o en donde la adopción es incipiente.
La aplicación se usa en dispositivos móviles y utiliza códigos QR para identificar a los animales, y llevar los datos relacionados con su comportamiento, aspecto clave para comenzar a delinear estrategias vinculadas con la producción, cuando se trata de poca incorporación tecnológia; y de mejora de eficiencias, cuando la cuestión tecnológica ya está adoptada. La herramienta también se puede utilizar en la actividad agraria, para la identificación de parcelas y sus rindes.
Se adapta a la necesidad de cada usuario. Pero el secreto reside en la nube. En que todo lo que se colecta a nivel de datos queda resguardado en un espacio para cada usuario que puede ser accedido desde cualquier lugar, en cualquier parte del mundo.
Lo más resonante, sin embargo, es que esta pyme integrada por cuatro personas logró que su aplicación ya sea usada en más de 100 países en el mundo. "Podemos desarrollar tecnología desde cualquier lado y usarla en todo el planeta. Hoy nos usan en los campos más desarrollados de Estados Unidos y en los más pobres de Bangladesh, y nuestras métricas nos muestran que vacas que daban cuatro litros de leche por día, ahora dan doce", dijo Eddie Rodríguez, CEO de Tambero.com.
Para aquellos con escasa incorporación tecnológica, el uso de Tambero.com les permitió hacer crecer tres veces su producción, mientras que en los casos en que ya había adopción elevada, la ventaja radicó en las eficiencias y ahorros, que mejoraron en un 10%.
Aquí reside el secreto de la próxima evolución de la nube. "Antes el valor estaba en el hardware, luego pasó al software y ahora está en los datos. La nube dio vuelta el modo en que accedemos a la tecnología", sostiene el CEO de Snoop Consulting.
En Fibercorp, en tanto, indicaron que una de las principales tendencias y a la que se apunta, inclusive, desde la compañía es la "conteinerización", es decir, el uso de contenedores virtuales como "herramienta que ayuda tanto a desarrolladores como administradores de sistemas a probar aplicaciones o sistemas en un entorno seguro e igual al de producción", lo que permite reducir tiempos de pruebas y adaptaciones a cambios de hardware.
"Los desarrollos que se basen en estas nuevas tecnologías serán más accesibles en precios lo que habilitará a empresas medianas y pequeñas a considerar estrategias en la nube que redunden en mejoras de sus procesos", amplia Ardohain.

La base es la nube

La disponibilidad de herramientas en la nube para cualquier individuo, para cualquier actor, para cualquier empresa será lo que más peso tenga en el mundo de cloud computing hacia adelante. Tal el caso de Tambero.com que, como evolución de lo que hoy realiza, ahora prueba la incorporación de chips a los animales para que la información que sus movimientos devuelven puedan ayudar a la toma de nuevas decisiones. Un paso hacia la Internet de las cosas pero que, sin la nube, no podría existir.
Esos datos que, por medio de sensores, ahora se podrán tener en tiempo real, además de generar cuadros estadísticos y de comparación, es lo que habilita el "chatear con las vacas". Esa capacidad de obtener información, de poder analizarla y disparar decisiones habilita, asimismo, nuevas formas de diálogo en el ámbito de los negocios.
Guaragna, de Snoop, apuntó que las micropyme, los individuos, "comenzaron a usar estas herramientas de manera más eficiente, eficaz e ingeniosa. Y una pyme puede tener una tienda en la nube y ofrecer servicios de negocios y compiten con estructuras mucho más grandes".
Este aprovechamiento es horizontal, tal vez como no se había visto hasta ahora. Por eso, Tambero.com puede ser usada por actores absolutamente distintos desde el punto de vista de sus capacidades y adopción tecnológica.
"No existe un perfil específico de empresas, y que la tendencia es que todas, en mayor o menor medida, van migrando parte de su negocio a la nube. La tendencia que vemos es que hay una relación directa entre la dependencia del negocio con la tecnología y la migración a la nube", agregó el ejecutivo de Fibercorp. Y si bien las empresas que brindan servicios tecnológicos son las primeras en adoptar estas soluciones, ya no se trata de un comportamiento excluyente de un sector o una actividad en particular.
Si se toma en cuenta que las próximas tendencias de la economía digital pasan por la Internet de las cosas y el Big Data, entre otras, la nube es la base para que aquello pueda ser soportado desde el punto de vista tecnológico. Se podrá desarrollar una aplicación de trazabilidad agropecuaria, exportar escobas, ofrecer servicios de asesoría legal, brindar un medio de pago, o prestar herramientas para fuerzas de ventas… no importa lo que se cree, lo que pesa es que cualquiera de estas actividades tendrá una pata fundamental en la nube.
La posibilidad de monitorear cada una de estas tareas desde cualquier dispositivo es la otra gran ventaja de la nube. Se trata de una transformación empresarial motivada por los usuarios, que quieren aprovechar la libertad que da la tecnología para poder vivir y trabajar desde cualquier parte del mundo.Transformación que, según los expertos, es obligatoria por cuanto la velocidad que exigen hoy los negocios no resisten los tiempos anteriores. Tiempos en los que era imposible imaginar que se pudiera chatear con las vacas.