

El gobierno español defendió ayer la fuerte acción policial del día previo contra estudiantes que protestaban en la ciudad de Valencia contra los recortes que ha sufrido el sector educativo, uno de los más afectados por el plan de austeridad.
Enfrentamientos entre policías antidisturbios y manifestantes dejaron el lunes al menos cuatro heridos 20 detenidos. La dureza de policías que golpearon a manifestantes desató críticas de líderes políticos y encendió las redes sociales en Internet, donde se propagaron videos de la actuación de los cuerpos antidisturbios.
La difícil situación económica por la que atraviesan las comunidades autónomas, profundamente endeudas y que tienen transferidas áreas como salud y educación, se agravó con la aplicación de más recortes a petición del gobierno central para recortar el déficit.










