El gobierno de Brasil encabezado por la presidenta Dilma Rousseff repudió la tercera manifestación violenta en menos de una semana en San Pablo, luego de que miles de jóvenes marcharan anoche contra el aumento del transporte y al menos 20 personas fueran detenidas por disturbios.
Durante los incidentes fueron saqueados bancos y la policía lanzó bombas de gases lacrimógenos contra manifestantes, lo que originó el reclamo de activistas políticos que consideraron a la "represión" como "absurda".
‘La libertad que la Constitución garantiza es la libertad de expresión, no la libertad de agresión‘, declaró hoy el vicepresidente Michel Temer, en la primera declaración del Poder Ejecutivo tras la ola de protestas iniciada la semana pasada contra el incremento del precio del transporte que se aplicó también en la ciudad de San Pablo.
La presidenta Rousseff destinó fondos federales para subsidiar el precio de los pasajes de ómnibus y metros que iban a aumentar a 3,4 reales (1,7 dólares) y finalmente sufrieron un incremento a 3,2 reales ( 1,5 dólares).
El gobierno comenzó a tomar medidas para controlar la suba de los precios, ya que el encarecimiento de la canasta familiar fue uno de los factores causantes de la caída de la popularidad de Rousseff, que perdió 8 puntos de aprobación en junio frente a marzo, según la encuestadora Datafolha.
‘Nosotros no tenemos el control (de la protesta), quedó claro que las manifestaciones se transformaron en una revuelta popular en la ciudad contra el aumento de las tarifas‘ dijo Nina Cappello, estudiante de abogacía, que integra la conducción del Movimiento Pase Libre, uno de los impulsores de las protestas.
Unas 5.000 personas, según la policía, lograron burlar el bloqueo de las fuerzas de seguridad e invadieron la Avenida Paulista, principal arteria de la ciudad, donde destruyeron vidrieras de bancos y escribieron pintadas en las fachadas de los edificios y en algunos ómnibus.
‘Los manifestantes que exigen que se les respete el derecho a protestar y a la libertad de expresión tienen que respetar el derecho de las demás personas a transitar‘, dijo por su lado el coronel Pignatari, de la Policía Militarizada de San Pablo, según publican hoy las agencias Ansa y DPA.
El alcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad, que pertenece al oficialista PT y es considerado como potencial candidato presidencial en 2018, también criticó las acciones de los manifestantes. ‘La libertad de expresión está garantizada, pero las personas no están haciendo un uso adecuado de esa libertad, los métodos no son aprobados por la sociedad‘ dijo Haddad sobre los tumultos ocurridos anoche en San Pablo.
‘Personas disconformes con el Estado democrático de derecho adoptan una postura provocadora, de intimidación, agresión, depredación‘ dijo Haddad en París, donde defendió la candidatura de San Pablo para ser sede de la Expo 2020.
Trece de los 20 detenidos anoche continuaban en esa condición en la mañana de hoy, ya que las autoridades no hicieron lugar a la fianza por estar acusados de ‘formación de asociación ilícita y causar daños al patrimonio público‘, reportaron las autoridades.