

La presidenta Dilma Rousseff dijo hoy que las manifestaciones en varias capitales de Brasil durante las últimas horas "comprueban la energía de la democracia" y que su gobierno está oyendo las voces, y comprometido con la transformación social del país.
Para la jefa de Estado, las más de 200.000 personas que salieron a las calles la noche del lunes dieron un mensaje al conjunto de la sociedad y a los gobernantes, de mayor ciudadanía y una mejora de la educación, la salud y el transporte público.
Las quejas apuntan además a los millonarios gastos que acarrea la organización del mundial de Fútbol 2014.













