El Presidente de EE. UU., Barack Obama, reiteró hoy su compromiso para poner en marcha medidas de "sentido común" para reducir la violencia con armas en Estados Unidos y pidió al Congreso que tome cartas en el asunto.
En su discurso semanal de los sábados, Obama, que aprobó esta semana 23 decretos para endurecer el control de las armas, subrayó que "ha llegado el momento de tomar acción para combatir la violencia con armas" en Estados Unidos.
Obama instó al Congreso a aprobar leyes para realizar un control universal de antecedentes para todo el que compre un arma, restablecer la prohibición de las armas de asalto y limitar los cargadores de munición de alta capacidad.
En este sentido señaló que los rifles de asalto, combinados con cargadores de alta capacidad, tienen el "único" propósito de disparar la mayor cantidad de balas lo más rápido posible, por lo que esas armas "no pueden tener un lugar en nuestras comunidades".
Obama aseguró que si se aprueban estas medidas "podemos respetar los derechos que tienen los ciudadanos bajo la Segunda Enmienda" - que recoge el derecho de los estadounidenses de tener y portar armas- al tiempo que "contribuimos a impedir que los pocos irresponsables ocasionen daños masivos".
Las propuestas presentadas esta semana fueron el resultado de las consultas del vicepresidente, Joe Biden, y su grupo de trabajo con más de 200 grupos incluyendo padres, agentes de la ley deportistas, líderes religiosos y profesionales de salud mental.
El debate de las armas se abrió de nuevo en el país tras la matanza perpetrada el pasado 14 de diciembre en una escuela primaria en Newtown (Connecticut) en la que murieron 20 niños, seis profesores y el agresor.