El primer ministro italiano, Mario Monti, aseguró ayer que Italia no necesita ayuda para hacer frente a su déficit y recordó que, según las previsiones, este año se situará en un 2% del PBI, lo que supone cerca de la mitad de la media europea.

Monti hizo estas declaraciones durante una rueda de prensa en Roma junto a la canciller alemana, Angela Merkel, tras la reunión que ambos mantuvieron en la capital italiana para abordar asuntos bilaterales.

El jefe del gobierno italiano dijo estar satisfecho por las medidas a corto plazo acordadas por unanimidad en el Consejo Europeo de la semana pasada en Bruselas, entre ellas la compra de deuda soberana en el mercado secundario por parte de fondos de rescate europeos.

Es por eso que Italia no presenta la solicitud para ser ayudada, porque no necesita apoyo para hacer frente a su déficit, aunque Italia, como resultado de décadas de políticas presupuestarias no rigurosas, tiene una elevada deuda pública, lo que se resiente de las valoraciones que el mercado tiene de las políticas italianas, agregó.

Horas antes se informó que el déficit presupuestario de Italia en el primer trimestre del 2012 se expandió a un 8% del PBI en comparación con el 7% del mismo período del año pasado, alcanzando el punto más alto desde el inicio del 2009.