Quién es Fumio Kishida, próximo primer ministro de Japón y cómo lo valora el mercado

El lunes 4 de octubre, el excanciller Fumio Kishida asumirá como primer ministro de Japón y se convertirá así en el centésimo funcionario en ocupar ese cargo.

El excanciller japonés Fumio Kishida, de 64 años, fue elegido esta semana como el nuevo líder del gubernamental Partido Liberal Democrático (PLD), de línea conservadora y con mayoría en el Parlamento nipón, por lo que será el próximo jefe de Gobierno de Japón.

El sistema electoral japonés prevé que el líder del partido más votado -que desde la posguerra casi siempre fue el PLD- sea quien ocupe el cargo de primer ministro. Ya el próximo lunes 4 de octubre, el político centrista será investido al frente del Ejecutivo en una sesión parlamentaria. Luego liderará al PLD en las elecciones generales, que podrían celebrarse en noviembre.

Kishida al dar su discurso de campaña para las elecciones presidenciales del PLD día atrás en Tokio - Bloomberg

Kishida fue canciller (2012-2017) del gobierno de Shinzo Abe, que dimitió en agosto de 2020 por temas de salud. En la historia reciente del país, Abe fue el jefe de gobierno con más tiempo en el poder sumando sus dos gestiones (de 2006 a 2007 y de 2012 a 2020).

Japón: por una colitis ulcerosa crónica, renuncia el primer ministro Shinzo Abe 

En 2020, Kishida no logró que el PLD lo designara para liderar el ejecutivo tras perder en una votación interna ante Yoshihide Suga, quien a su vez renunció después de solo un año por su impopularidad.

El antecesor de Fumio Kishida al frente del PDL, Yoshihide Suga, celebra su victoria - Bloomberg

Quién es Yoshihide Suga, el nuevo primer ministro de Japón

HIROSHIMA EN EL CAMINO POLÍTICO DE KISHIDA

Durante su infancia vivió con su familia en Nueva York y 

A Kishida se lo considera carismático, proclive a consensuar y con una fuerte tradición política familiar: así como su padre y abuelo, él también fue diputado, cargo que ocupó desde 1993 por Hiroshima. 

Promueve el desarme nuclear en el mundo y fue clave en la visita de Barack Obama a Hiroshima en 2016, que fue la primera vez que un presidente estadounidense en ejercicio viajaba a esa ciudad devastada por la bomba atómica en 1945.


En todo caso, Kishida quiere reactivar la producción de energía nuclear con fines civiles en Japón, después de que su uso quedara restringido tras la catástrofe de Fukushima en 2011.

Fukushima 7 años después: secretos y desafíos tras el accidente nuclear

En temas sociales y de derechos civiles, parece tener una postura conservadora, como por ejemplo en lo que respecta al matrimonio de homosexuales -ilegal en Japón-, ya que dice que no llegó el momento "de aceptar el matrimonio entre personas del mismo sexo"

PLANES ECONÓMICOS

Kishida prometió un nuevo plan presupuestario para acelerar la recuperación económica tras el impacto de la pandemia de coronavirus y reducir las desigualdades sociales.

"La gente quiere una política de generosidad",
dijo Kishida, y señaló la intención de alejarse de las políticas económicas neoliberales que han dominado en Japón.

Sin embargo mantiene una posición ambigua en materia económica ya que también defiende reducir la deuda nipona, que en 2020 representaba el 256% del PBI, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Al pedir un mayor enfoque en la distribución de la riqueza a los hogares, Kishida también se distanció ya del "Abenomics", la estrategia implementada por Abe en 2013 que busca impulsar el crecimiento y la inflación con una combinación de políticas fiscales y monetarias expansivas, los precios de las acciones y las ganancias corporativas se dispararon.

Pero la riqueza de los hogares se redujo debido a que las empresas se mostraron reacias a aumentar los salarios

"No podemos lograr un crecimiento fuerte si la riqueza se concentra en manos de un pequeño grupo de personas", dijo Kishida al enfatizar la necesidad de crear un "círculo virtuoso" de crecimiento y distribución de capitales.

"Necesitamos reducir la brecha de ingresos entre las empresas grandes y pequeñas, los hogares de ingresos altos, medios y bajos, así como las grandes ciudades y las áreas regionales", sostuvo. Y para recortar la brecha de riqueza, contempla hacer reformas fiscales y dar ayudas para vivienda y educación a hogares de ingresos medios.

Pero si bien se espera que las acciones japonesas se beneficien de la imagen amigable con el mercado de Kishida, gracias a una menor incertidumbre política y una economía en mejora, los inversores no están seguros de si puede seguir adelante con las duras medidas necesarias para impulsar la salud económica.

"Kishida puede ser visto como un par de manos seguras, particularmente en el frente diplomático", dijo George Boubouras, jefe de investigación de K2 Asset Management en Melbourne.

Kishida ocupó puestos clave bajo el Gobierno de Abe, que conserva mucha influencia en el partido gobernante, pero su estilo reservado también ha planteado dudas sobre si puede impulsar reformas para impulsar la competitividad.

"Los mercados probablemente ven el resultado como una decisión del PLD para evitar cambios. Si lo expresas bien, Kishida representa estabilidad. Pero si lo pones mal, el barco continuará hundiéndose lentamente y eso no cambiará", dijo una gerente de inversión de una importante empresa de seguros japonesa. 

Tags relacionados

Compartí tus comentarios