

Irán reiteró ayer su amenaza de cerrar el estrecho de Ormuz por donde para el 40% de las exportaciones de petróleo vía marítima de esa región, a menos que se revoquen las sanciones impuestas por Occidente, pero aún no está claro cómo Teherán podría bloquear el importante canal de transporte de petróleo con la presencia militar estadounidense que hay allí.
Las sanciones se produjeron como consecuencia del programa nuclear de Irán, sobre el cual Occidente cree que tiene el objetivo de crear armas atómicas y Teherán dice que tiene propósitos energéticos.
Tras fracasar las negociaciones para que el gobierno iraní abandone el plan nuclear, Estados Unidos incrementó su presencia en el Golfo Pérsico, agregando un buque de guerra la semana pasada para ayudar en caso de que Irán cumpla sus amenazas.
Analistas militares han sembrado dudas sobre la intención de Irán de bloquear el estrecho canal fluvial, dada la masiva represalia encabezada por Estados Unidos que podría acarrear.
El Parlamento iraní está considerando un proyecto de ley que pide la clausura del estrecho, pero la asamblea tiene poco control sobre decisiones de defensa nacional y política exterior que dependen del líder supremo ayatolá Ali Khamenei y los de la Guardia Revolucionaria Islámica.
El cierre del estrecho de Ormuz continuará hasta que se anulen las sanciones impuestas contra Irán, dijo el legislador Javad Karimi Qoddousi, citado por la agencia de noticias Fars.
El proyecto de ley será tratado por el Parlamento iraní este mes, informó otro legislador, Seyed Mehdi Moussavinejad, según reportó Fars.










