

La jubilación flexible tendrá nuevos incentivos a partir del 28 de agosto en España. La reforma aprobada por el Gobierno permitirá que determinados pensionistas que decidan regresar al mercado laboral puedan compatibilizar una parte de su pensión con un trabajo a tiempo parcial y, además, acceder a un incremento adicional sobre la prestación.
La medida busca adaptar el sistema público de pensiones al envejecimiento de la población y facilitar que quienes ya se jubilaron puedan reincorporarse voluntariamente a una actividad laboral sin perder por completo el acceso a su prestación.
Quiénes podrán cobrar un 25% más en su pensión
La principal novedad de la reforma está vinculada a la jubilación flexible, una modalidad que permite a una persona ya jubilada volver a trabajar con una jornada parcial y continuar percibiendo una parte de su pensión.
A partir del 28 de agosto, quienes trabajen entre el 55% y el 80% de una jornada ordinaria podrán obtener un incremento adicional del 25% sobre la parte de la pensión que estén cobrando mientras dure su actividad laboral.
En cambio, para quienes trabajen con una jornada de entre el 33% y menos del 55%, el incremento adicional será del 15%.
Por lo tanto, no se trata de una subida general de las pensiones: el beneficio está destinado a quienes se acojan a esta modalidad y cumplan las condiciones establecidas.

Un ejemplo: cómo se aplicará el incremento
Para entender cómo funciona la medida, el caso planteado en la reforma permite visualizar el impacto.
Una persona que cobra una pensión de 1.600 euros mensuales y, ocho meses después de jubilarse, decide volver a trabajar con una jornada equivalente al 60% podría cobrar inicialmente el 40% de su pensión, es decir, 640 euros.
Al trabajar entre el 55% y el 80% de la jornada y haber transcurrido más de seis meses desde su jubilación, se aplicaría el incremento adicional del 25%.
De esta manera, el complemento sería de 160 euros y la prestación compatible con el trabajo ascendería a 800 euros mensuales mientras continúe la actividad laboral.
Es importante tener en cuenta que este incremento no se mantiene de forma permanente. Cuando la persona abandone definitivamente la actividad laboral y vuelva a la jubilación plena, dejará de percibir este aumento adicional.

La jornada laboral también cambia
La reforma modifica además los límites de la jornada que pueden realizar quienes acceden a la jubilación flexible.
Hasta ahora, la jornada compatible se situaba entre el 25% y el 75%. Con los nuevos cambios, el margen se amplía y pasa a situarse entre el 33% y el 80% de la jornada ordinaria.
También se elimina el periodo de espera que existía anteriormente, por lo que la jubilación flexible podrá solicitarse en cualquier momento una vez reconocida la pensión, siempre que se cumplan las condiciones correspondientes.
Los autónomos también podrán acceder
Otra de las novedades importantes es la incorporación de los trabajadores autónomos a esta modalidad.
En su caso, podrán compatibilizar la actividad con el cobro de hasta el 25% de la pensión, siempre que cumplan los requisitos establecidos por la nueva regulación.
Entre las condiciones figura no haber estado de alta en el régimen de autónomos durante los tres años anteriores a la fecha de jubilación.
La incorporación de este colectivo amplía el alcance de la jubilación flexible y permite que más pensionistas puedan continuar desarrollando una actividad profesional después de retirarse.
Qué ocurre con quienes tuvieron una jubilación anticipada
La reforma también contempla una mejora para quienes accedieron a una jubilación anticipada involuntaria y posteriormente regresen a la jubilación plena después de pasar por la modalidad flexible.
En estos casos, las cotizaciones realizadas durante el periodo en el que vuelvan a trabajar podrán utilizarse para recalcular y mejorar la cuantía de la pensión definitiva.
La reforma llega en un contexto de aumento de pensionistas
Los cambios se producen mientras continúa creciendo el número de personas que reciben una prestación de jubilación en España.
En enero de 2026, el sistema registraba 10.452.674 pensionistas, mientras que la pensión media se situaba en torno a los 1.363 euros mensuales, según los datos citados de la Seguridad Social.
La jubilación flexible aparece así como una alternativa para quienes quieran complementar sus ingresos mediante un empleo a tiempo parcial y, al mismo tiempo, mantener una parte de su prestación.
Sin embargo, el 25% adicional no constituye una subida general para todos los pensionistas. Se trata de un incentivo vinculado específicamente a la jubilación flexible y a determinados porcentajes de jornada laboral.




