En esta noticia

Lo que en un principio parecía una solución improvisada para controlar la creciente plaga de ratones terminó desencadenando una crisis ambiental de gran magnitud.

Investigadores que estudiaron las colonias de aves de la Isla Marion, un territorio sudafricano ubicado en el Atlántico Sur, concluyeron que la introducción de cinco gatos domésticos en 1949 alteró de manera drástica el ecosistema y desencadenó una cadena de consecuencias que todavía no pudo ser reparada por completo.

De hecho, los científicos quedaron sorprendidos después de recopilar las consecuencias acumuladas de aquella decisión: los gatos se reprodujeron sin control, provocaron un fuerte descenso en las poblaciones de aves marinas y obligaron a implementar un nuevo plan de conservación, cuyo costo ronda actualmente los 25 millones de dólares.

La historia se convirtió en un caso emblemático para la biología de la conservación y para entender cómo una intervención humana aparentemente menor puede transformar un ecosistema entero.

¿Por qué llevaron cinco gatos a la Isla Marion en 1949?

En 1949, trabajadores de una estación meteorológica instalada en la Isla Marion decidieron llevar cinco gatos para controlar una creciente población de ratones que dañaba alimentos, cables y equipos.

En aquel momento, se creyó que los felinos serían una solución sencilla, eficaz y, sobre todo, económica para controlar la plaga.

La isla, situada a unos 2.300 kilómetros del sur del continente africano, nunca había tenido mamíferos depredadores terrestres.

Sus aves marinas habían evolucionado durante miles de años sin enfrentar amenazas de ese tipo, por lo que anidaban directamente en el suelo y mostraban muy pocas conductas defensivas. Ese detalle resultó determinante.

En 1949, trabajadores abandonaron cinco gatos en una isla remota. 77 años después, los científicos analizaron las colonias y quedaron helados.
En 1949, trabajadores abandonaron cinco gatos en una isla remota. 77 años después, los científicos analizaron las colonias y quedaron helados.Imagen creada con ChatGPT

¿Cómo cinco gatos provocaron un desastre ecológico en la Isla Marion?

Los gatos encontraron una fuente de alimento mucho más fácil que los ratones: los nidos de aves marinas. Petreles, albatros errantes y otras especies de aves marinas comenzaron a sufrir una intensa presión de depredación, que provocó un marcado descenso de sus poblaciones.

Con abundante alimento y sin depredadores naturales, la población felina creció rápidamente hasta superar los 2.000 ejemplares en la década de 1970.

Los estudios posteriores estimaron que los gatos llegaron a matar alrededor de 450.000 aves por año, una cifra que dejó helados a los investigadores que analizaron las colonias.

El impacto fue especialmente grave porque muchas de esas especies tienen reproducción lenta y producen pocos polluelos cada temporada.

¿Qué hicieron las autoridades para eliminar los gatos de la isla?

Ante la magnitud del problema, Sudáfrica inició en 1977 un programa de erradicación que se extendió por más de una década. La estrategia combinó:

  • Captura intensiva;
  • caza nocturna;
  • seguimiento de ejemplares;
  • Y el uso del virus de la panleucopenia felina como herramienta de control biológico.

El último gato fue eliminado en 1991, catorce años después del inicio del plan.

Aunque la erradicación fue considerada un éxito técnico, la recuperación del ecosistema no ocurrió como se esperaba.

¿Por qué los ratones se volvieron una amenaza aún mayor?

Con los gatos fuera de la isla, los ratones —introducidos originalmente por balleneros en el siglo XIX— volvieron a multiplicarse rápidamente. Investigaciones recientes demostraron que estos roedores no solo consumen semillas e insectos: también atacan huevos, polluelos e incluso aves adultas debilitadas.

Según el proyecto de conservación Mouse-Free Marion Project, al menos 19 de las 29 especies de aves que anidan en la isla enfrentan riesgo de desaparición local si la plaga continúa expandiéndose.

Los científicos consideran este fenómeno un ejemplo clásico de “efecto cascada”: eliminar una especie invasora puede revelar otro problema oculto que antes estaba parcialmente contenido.

¿Cuál es el plan de 25 millones de dólares para salvar la Isla Marion?

Para intentar restaurar el equilibrio ecológico, diseñaron la mayor operación de erradicación de roedores jamás intentada en una sola isla subantártica.

El plan contempla cubrir cerca de 30.000 hectáreas de terreno volcánico mediante helicópteros equipados con GPS que distribuirán cebos con veneno en franjas superpuestas durante el invierno austral. Antes del despliegue total se realizará una prueba aérea en unas 975 hectáreas, prevista para 2027.

Los responsables del proyecto advierten que el margen de error es prácticamente nulo: si sobrevive un número mínimo de ratones, la población podría recuperarse por completo en pocos años.

¿Qué enseñó la ciencia sobre los gatos introducidos en islas remotas?

La historia de la Isla Marion dejó varias lecciones fundamentales para la conservación:

  • Una especie introducida puede expandirse mucho más rápido de lo previsto;
  • los ecosistemas insulares son especialmente vulnerables;
  • las soluciones rápidas suelen generar consecuencias imprevistas;
  • y restaurar un ecosistema alterado puede costar décadas y millones de dólares.