

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó este viernes que su gobierno mantiene conversaciones con representantes de Estados Unidos con el objetivo de buscar soluciones a las diferencias bilaterales existentes entre ambos países.
Tras confirmar el acercamiento inédito en conferencia de prensa, el mandatario explicó que hay un contexto internacional que ha facilitado el acercamiento.
Según Díaz-Canel el propósito principal es “identificar cuáles son los problemas bilaterales que necesitan una solución a partir de la gravedad que tienen, de la incidencia que tienen”. Además, subrayó la importancia de encontrar soluciones que beneficien a los pueblos de ambas naciones.

El mandatario destacó el rol de la crisis energética en el país -que se ha agravado en las últimas dos semanas- como principal problema a atender por el gobierno cubano.
“Hace tres meses no entra energía al país”, dijo y explicó que han logrado reducir los niveles de apagones en el país en comparación con diciembre de 2025, aunque el problema persiste. “La culpa es del bloqueo energético que nos han impuesto. El impacto es tremendo”.
Sobre las donaciones que está recibiendo el país, Díaz-Canel destacó el vínculo con México y con el gobierno de Claudia Sheinbaum.
Horas antes, el Partido Comunista de Cuba, único legal en la isla, había informado en un comunicado sobre las conversaciones con el gobierno de Donald Trump. El texto señaló que los contactos se realizan bajo la conducción política del líder histórico de la revolución, Raúl Castro, y del propio Díaz-Canel, en coordinación con las máximas estructuras del Partido, el Estado y el Gobierno.
El comunicado fue difundido tras una reunión de la dirección del país en la sede del Comité Central del PCC. En un mensaje grabado, el presidente explicó que los intercambios están orientados a buscar soluciones “por la vía del diálogo” a las diferencias entre ambos gobiernos y que el objetivo inicial es identificar los problemas bilaterales pendientes y evaluar posibles vías para resolverlos.
Advirtió además que se trata de un proceso “muy sensible” que exige prudencia y responsabilidad por su impacto en los vínculos bilaterales. En ese marco, afirmó que cualquier avance debe producirse “sobre bases de igualdad y respeto a los sistemas políticos de ambos Estados, a la soberanía y a la autodeterminación de nuestros gobiernos”.
Díaz-Canel también se refirió al enfrentamiento ocurrido el 25 de febrero frente a la costa norte de la isla entre una lancha procedente de Estados Unidos y una patrulla fronteriza cubana.
El mandatario calificó el episodio como un “ataque terrorista” y afirmó que el gobierno cubano mantiene contactos con las autoridades estadounidenses para investigar lo ocurrido. Además, confirmó que Cuba espera la llegada de especialistas del FBI que participarán en las pericias sobre el caso.
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