El huracán Isaías tocó tierra cerca de Destin, Florida, alcanzando la categoría 2 con vientos máximos sostenidos de 169 km/h (105 mph). El temporal causó la muerte de cuatro personas, dejó a casi 900.000 hogares sin suministro eléctrico en Florida y en Alabama y provocó una serie de destrozos que abarcó desde el Panhandle de Florida hasta Alabama antes de debilitarse a ciclón post tropical.
Aunque el Centro Nacional de Huracanes (NHC) prevé su disipación para el domingo tras ser absorbido por otro sistema, el organismo advirtió que persiste el riesgo de inundaciones repentinas y tornados en Georgia, las Carolinas y los Apalaches del sur a medida que avance hacia el noreste con vientos de 40 km/h (25 mph).
Isaías ha provocado fuertes lluvias, la caída de árboles, calles bloqueadas por escombros y luminarias destrozadas.
Florida declaró el estado de emergencia en veintisiete condados y movilizó a unos 5.000 miembros de la Guardia Nacional para apoyar las tareas de respuesta. Varias localidades ordenaron evacuaciones en áreas vulnerables y las autoridades advirtieron de posibles interrupciones prolongadas del suministro eléctrico y de problemas en las infraestructuras.

El NHC advirtió de una marejada ciclónica potencialmente mortal en la costa del golfo de México y de inundaciones repentinas a medida que las condiciones del huracán se extendían tierra adentro.
Una estación de medición de la NOAA en Panama City Beach registró un nivel del agua de 5,6 pies (1,7 metros) por encima de la media de las mareas altas más elevadas.
El NHC prevé que Isaías se debilite al avanzar tierra adentro, aunque las lluvias intensas, las inundaciones y el riesgo de tornados podrían extenderse durante todo el fin de semana a otras zonas del sureste de Estados Unidos.
Antes de tocar tierra, el huracán había alcanzado la categoría 3, por lo que llegó a la costa tras perder intensidad.
El impacto del huracán Simón en México
Mientras tanto, en el Pacífico, el huracán Simón experimentó un vertiginoso fortalecimiento al alcanzar vientos de 250 km/h (155 mph), quedando a un paso de la categoría 5 en su avance hacia la costa de México.
Las autoridades prevén precipitaciones intensas desde el domingo en el suroeste del país, con potencial para desencadenar inundaciones y deslaves potencialmente mortales. A este panorama se suma la tormenta tropical Rachel, cuyo desplazamiento amenaza con llevar lluvias y fuertes ráfagas de viento al norte de México y al sur de California.
Ante el riesgo, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la suspensión de actividades no esenciales desde las 16 horas de este sábado en 24 municipios de Jalisco, Colima, Michoacán y Nayarit. La medida alcanza actividades comerciales y recreativas, mientras las autoridades pidieron a la población evitar desplazamientos innecesarios y permanecer en lugares seguros.
La coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, pidió además evacuar las zonas de alto riesgo y trasladarse a refugios temporales antes del inicio de las condiciones más adversas. El llamado está dirigido especialmente a viviendas que no garanticen seguridad y a sectores expuestos a inundaciones o deslaves. “No esperen a que las condiciones se agraven para ponerse a salvo”, advirtió.



