Los futuros del petróleo en Estados Unidos cayeron este martes más de 2% por una ola de ventas hasta los u$s 83,91 por barril, ante el fin de una huelga en Noruega que amenazaba con paralizar su producción de crudo y por una caída en las importaciones chinas del combustible en junio.

Las leyes noruegas permiten al Gobierno obligar a los operarios a volver a sus puestos de trabajo para proteger a la industria de la que depende gran parte de la economía del país. "La intervención (del Gobierno noruego) significa que se logró evitar una importante interrupción de suministros", escribió Olivier Jakob, de Petromatrix, en una nota.

Las importaciones del segundo mayor consumidor mundial de petróleo, China, cayeron en junio a 5,29 millones, el menor nivel diario este año y estuvieron un 12% por debajo de un récord de 6,0 millones en mayo, aunque, en una base interanual, las importaciones subieron un 10,3%.

China representó más de la mitad del crecimiento de la demanda mundial de petróleo el año pasado. Se espera que China difunda su dato del Producto Bruto Interno esta semana, que podría mostrar su expansión más débil en tres años. Si se confirma, el Gobierno podría lanzar medidas para impulsar la economía, lo que podría ayudar al petróleo.