EE.UU: Trump quiere cancelar los u$s 600 semanales de ayuda a desempleados

La Casa Blanca presentará mañana otro plan de estímulos financieros para capear la desocupación en la pandemia, pero con una cláusula polémica: descarta la ayuda federal para los parados, porque los republicanos creen que ese beneficio supera el dinero que algunos pueden ganar trabajando.

En el marco de la crisis por el Covid-19 en Estados Unidos y los paquetes de ayuda financiera que dispuso el gobierno, mañana la Casa Blanca y la bancada republicana le presentarán al Congreso un nuevo proyecto de ley de estímulos: lo más polémico de la propuesta es que prevé eliminar la ayuda especial por desempleo del gobierno federal.

La semana pasada concluyó la prohibición de desalojos a nivel federal, y este fin de semana está concluyendo el suplemento de u$s 600 semanales por desempleo: entre los motivos de los republicanos para que no quieran prolongarla, destaca el incierto panorama de recuperación económica dados los sostenidos picos de infecciones de coronavirus en las últimas semanas.

Aunque oficialmente se previó que el suplemento semanal expire el 31 de julio, por la forma en que los estados procesan la ayuda, se agota efectivamente hoy para la mayoría: constituyó un salvavidas económico clave para millones de estadounidenses que perdieron sus trabajos durante la pandemia, según los analistas.

Pero los republicanos lo critican porque, entre otras cosas, dicen que para algunas personas, el importe representa más dinero del que ganarían trabajando.

"El proyecto de ley se presentará el lunes y estamos preparados para actuar rápidamente", dijo hoy el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, a Fox News, sobre el proyecto que en total comprendería un billón de dólares. Este mes y en el marco de la crisis por desempleo, el gobierno de Donald Trump lanzó una campaña publicitaria para promover el emprendedorismo.

Mientras que su virtual rival demócrata en las elecciones presidenciales de noviembre próximo, Joe Biden, reveló días atrás un plan para reinsertar a unos tres millones de desempleados a los que se les está dificultando hallar un nuevo trabajo durante la pandemia, y éste para el cuidado de niños, discapacitados y ancianos.

El argumento de los republicanos para cancelar la ayuda federal a los desempleados es que la mejora de la cobertura del paro alentó a los estadounidenses a quedarse en casa y no volver a trabajar, algo que los demócratas contradicen. 

Unos 1,4 millones de personas solicitaron la semana pasada el subsidio por desempleo, la primera alza en los pedidos desde fin de marzo, que si bien habían disminuido desde entonces, superaban semanalmente el millón de pedidos al tiempo que se aumentan los contagios de coronavirus en muchos estados y a su vez eso incide en una reticente reactivación económica.

Los demócratas quieren otros u$s 3 billones en estímulo, algo que los republicanos rechazan porque alegan que es demasiado costoso. Pero también difieren en las responsabilidades que exigirían a las empresas e instituciones a las que otorguen ayudas.

 

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