Día de la Tierra

Bolsonaro, Biden y una negociación por u$s 10.000 millones anuales apara salvar el Amazonas

La Cumbre del Clima organizada por el presidente Joe Biden es una prueba de fuego para la relación futura entre Estados Unidos y Brasil

El medio ambiente ocupa un lugar clave en la agenda del presidente de los Estados Unidos, Joe Biden -de hecho, deberá dar una dura batalla en el congreso para que aprueben su plan de infraestructura sustentable de u$s 2,5 billones- y su cumbre climática, a la que asistieron 40 líderes mundiales, entre ellos el presidente Alberto Fernández y el Papa Francisco, es una muestra de eso.

La cumbre también fue una prueba para el presidente brasileño Jair Bolsonaro. Luego de su alineación total con el expresidente Donald Trump, Bolsonaro está tratando de mejorar la relación con Biden. Y es que a diferencia de Trump (que abandonó el Acuerdo de París) el medio ambiente promete marcar la agenda diplomática entre ambos países.

De hecho, según supo Folha de Sao Paulo, en una conferencia virtual con políticos, empresarios, economistas y diplomáticos brasileños, el embajador de los EE.UU. en Brasil, Todd Chapman, dijo que la cumbre era la última oportunidad del gobierno de mostrar una preocupación seria por el medio ambiente y ganar la confianza de la Casa Blanca.

En esa reunión del 11 de abril, Chapman dijo que la cuestión ambiental influirá en la relación entre ambos países y que otros temas de la agenda bilateral, especialmente el apoyo de EE.UU. para el ingreso de Brasil a la OCDE, dependerían de la postura que tome el país en la cumbre.

La Corte brasileña habilitó a Lula a ser candidato en 2022

Hoy, el presidente brasileño prometió terminar con la deforestación ilegal del Amazonas para 2030, y alcanzar la meta de cero de emisiones de carbono para 2050, en un gesto frente al pedido de los EE.UU. de acciones más concretas. Las iniciativas ya habían sido adelantadas en una carta Bolsonaro le escribió a Biden días antes de la cumbre. Por esa fecha, Juan González, el principal asesor de Biden para América latina, encabezaba una gira que pasó por la Argentina y Uruguay, pero saltó a Brasil.

Bolsonaro se comprometió a incrementar en 115 millones de reales (alrededor de u$s 21 millones) para reforzar los controles, en un aparente cambio de política. El mandatario ha sido criticado por la aplicación de la ley ambiental y por la reducción de presupuesto a las agencias vinculadas al tema.

Sin embargo, el gobierno no dijo cómo planea financiar la medida: el presupuesto se define esta semana y hasta ahora sólo hay asignados 152,4 millones de reales (u$s 27,8 millones) a las acciones de control y prevención de deforestación.

Día de la Tierra: por el cambio climático los polos se mueven distinto y el eje de rotación del planeta también

En varias entrevistas con medios internacionales, el ministro de Ambiente, Ricardo Salles, ha insistido que Brasil necesita ayuda internacional para alcanzar su meta de emisiones y controlar la deforestación. Salles estima esa ayuda en u$s 10.000 millones anuales, según le dijo a Reuters, y cree que con un pago adelantado de u$s 1000 millones a partir de mayo, en un año se podría reducir la deforestación del Amazonas en un 40%.

Un tercio de esos u$s 1000 millones sería destinado al control y cumplimiento de las leyes ambientales, y el resto se utilizaría para financiar el desarrollo de la región, una de las más pobres del país, según le explicó al Financial Times y al Wall Street Journal.

"Hay que concentrarse en las 23 o 25 millones de personas que viven en el Amazonas -le dijo Salles al WSJ-. Si no damos a estas personas este apoyo económico, seguirán siendo cooptadas o incentivadas por las actividades ilegales".

Cambio climático: Biden busca restablecer el liderazgo de EE.UU. y anuncia el retorno del país al Acuerdo de París

Según O Globo, la propuesta de u$s 1000 millones fue acercada por el gobierno brasileño al estadounidense hace unas tres semanas. Bolsonaro no lo mencionó en su discurso, aunque sí dijo que "dada la magnitud de los obstáculos, incluidos los financieros, es fundamental poder contar con el aporte de países, empresas, entidades y personas dispuestas a actuar de forma inmediata, real y constructiva en la solución de estos problemas".

EE.UU. no descarta la idea de aportar fondos, pero el enviado especial del presidente para el Clima, John Kerry, dijo que "hay mucho trabajo por hacer" antes de llegar a un acuerdo. Los estadounidenses quieren ver primero un serio compromiso por parte de los brasileños.

Salles basa su pedido en una promesa de campaña de Biden, que dijo que reuniría hasta u$s 20 mil millones para ayudar a frenar la deforestación en Brasil. "Creemos que u$s 1000 millones, que es sólo el 5% de los 20.000 millones que se mencionaron durante la campaña... es una cantidad muy razonable que puede movilizarse por adelantado", le dijo recientemente Salles al WSJ.

En Brasil crece la preocupación por falta de stock de medicamentos para intubaciones

Dentro y fuera de Brasil, los ambientalistas son escépticos de las promesas de Bolsonaro. El gobierno brasileño ha cosechado críticas en todo el mundo por su postura en temas de medio ambiente, especialmente en relación a la deforestación de la selva amazónica, de la que Brasil controla el 60%. La pasividad de Planalto sobre el tema es, por ejemplo, uno de los obstáculos señalados por la Unión Europea para avanzar en el acuerdo con el Mercosur.

El Instituto Nacional de Pesquisa Espacial (Inpe) estima que ya se han deforestado 700.000 kilómetros cuadrados de selva, el 43% en los últimos 20 años. Pero la deforestación se aceleró durante el gobierno de Bolsonaro: entre agosto de 2019 y julio de 2020 se perdieron 11.088 kilómetros cuadrados de bosques, la mayor cifra en 12 años y un salto interanual del 9,5%. Los estados más complicados con Pará, Mato Grosso, Amazonas y Rondonia. Según mediciones del sistema Deter del Inpe, sólo en marzo pasado se desforestaron 367 km2.

Tags relacionados

Compartí tus comentarios