El líder conservador griego Andonis Samarás, que recibió ayer por la mañana el encargo de formar Gobierno tras obtener la mayor cantidad de votos en las elecciones parlamentarias del domingo (apenas 18,8%), tuvo que reconocer a las pocas horas que no encontró los apoyos suficientes para cumplir esa misión, por lo que el futuro de Grecia sigue en el limbo.

Samarás, del partido Nueva Democracia (ND), se contactó con los líderes de cuatro formaciones. El resultado fue tres no rotundos (de la izquierda radical, los comunistas y la izquierda democrática) y un sí condicionado de la otra fuerza histórica del país, el Pasok (socialista), que lo ató a la posibilidad de que algún partido de izquierda aceptara ser parte de la coalición.

Samarás no se llegó ni a ver con otras dos formaciones: a los neonazis se negó a verlos, y rechazó recibir a la derechista de Griegos Independientes.

Ante esa perspectiva, no esperó a completar el plazo de tres días que le otorga la ley para formar Gobierno sino que, apenas hubo terminado la ronda de contactos, anunció su fracaso.

Fuimos los primeros en avisar de las consecuencias del programa (de austeridad), que podría suponer un riesgo de ingobernabilidad, se excusó Samarás, achacando la pérdida de votos de los partidos tradicionales a los duros recortes aprobados a pedido de Bruselas.

La tarea recaerá ahora sobre el líder de la coalición de izquierda radical Syriza, Alexis Tsipras, quien será convocado hoy por el presidente Karolas Papoulias y recibirá el encargo de formar gobierno. Syriza quedó segundo el domingo con 16,7% de los votos. Tsipras dijo que intentará formar una coalición de izquierda que rechace las medidas de ajuste barbáricas del FMI y la UE.

Si Tsipras fracasa, el líder del Pasok, Evangelos Venizelos, será el último en recibir encargo, pero si para el 17 de mayo no se formó gobierno el país deberá volver a celebrar elecciones.

Con el cien por ciento de los votos escrutados, el Parlamento de Grecia ha quedado totalmente fragmentado y el país hundido en la incertidumbre.

El ND de Samarás recibió 108 bancas y el Pasok, hasta ahora su gran aliado para llevar adelante los ajustes y los rescates, quedó con 41, por lo ambos contabilizan 149 escaños de los 151 necesarios (la mitad más uno de los 300 que tiene en Parlamento) para obtener la mayoría parlamentaria. Sí o sí necesitan contar con un tercer socio.

De todos modos, aún aunque lo lograran la gobernabilidad estaría en duda, si se tiene en cuenta que el resultado del domingo fue un claro voto castigo a las políticas de ajuste que estos dos partidos vienen sosteniendo en estos últimos meses. De hecho, casi el 60% de los votos fueron a partidos que se oponen a las políticas de austeridad e incluso algunos plantean que hay que salir del euro.