Pandemia

Qué es el "hongo negro" y por qué desató la alarma en Uruguay

Tiene una mortalidad de más del 50%. Puede surgir en pacientes con alguna inmunodeficiencia y se da por exposición al moho que se encuentra en el suelo, el abono, las plantas o las frutas y verduras en descomposición.

Tal como informó el gobierno indio a mediados de mayo a su personal médico, una nueva complicación poscovid puede ser la mucormicosis, también conocida como "hongo negro", una afección cuya mortalidad ronda el 54%, tal como revela un informe del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés).

Este trastorno, que ya fue diagnosticado en casi 9000 pacientes de la India y ahora revela su primer caso en Uruguay, puede surgir en pacientes con algún tipo de inmunodeficiencia y se da por la exposición al moho que se encuentra en el suelo, el abono, las plantas o las frutas y verduras en descomposición.

Este hongo es propenso a atacar a infectados por COVID-19 ya que una enfermedad prolongada en cuidados intensivos junto a una fuerte toma de medicamentos inmunodepresores debilita el sistema inmune y le da más espacio a la mucormicosis para atacar.

"Se han reportado casos en varios otros países, incluidos Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Austria, Brasil y México, pero el volumen es mucho mayor en India", reveló David Denning, experto de la Organización benéfica del Fondo de Acción Mundial para las Infecciones Fúngicas (GAFFI).

Ahora, Uruguay también puede sumarse a la lista ya que esta semana se detectó al primer paciente con la infección confirmada en el país: se trata de un hombre de menos de 50 años con diabetes que había sido internado en la ciudad de Montevideo luego de haber contraído coronavirus.

Los síntomas se presentan principalmente en la zona de la cara, con enrojecimiento alrededor de los ojos y la nariz, hinchazón o entumecimiento, dolor de muelas y aflojamiento de los dientes, migrañas, fiebre y tos. En un estadio más avanzado, la enfermedad puede manifestarse con el ennegrecimiento o decoloración de la nariz, visión borrosa o doble, dolor en el pecho, dificultad para respirar y tos con sangre.

"Una de las razones es mucha, mucha diabetes, y mucha diabetes mal controlada", reveló Denning. Esta población, la cual por naturaleza es propensa a sufrir mucormicosis, ve un aumento en sus factores de riesgo al tratar una infección por coronavirus con esteroides como la dexametasona, la cual puede exacerbar la diabetes.

Según informó el infectólogo Henry Albornoz, los síntomas del "hongo negro" en el paciente uruguayo comenzaron a aparecer unos diez días después de su alta por COVID-19. Cuando el especialista evidenció necrosis (muerte del tejido) en la zona de las mucosas, realizó las pruebas necesarias al hombre y, finalmente, se confirmó que había sido infectado.

"Lo importante no es la identificación de un caso, sino la advertencia de que el desgaste inmunitario que causa el COVID-19 puede dejar terreno fértil para otras infecciones", advirtió Albornoz.

Tal como se reveló en una presentación de la Cátedra de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de la República en Uruguay, de 80 casos analizados un 77,5 % eran hombres, un 95,2 % estaba internado por coronavirus y 8 de cada 10 de ellos tenía diabetes mellitus mal controlada.

En casos extremos, la mucormicosis puede implicar la pérdida de la mandíbula superior y de los ojos. Estos casos graves podrían requerir una terapia antimicótica específica y varias operaciones.

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