Pandemia

Con hospitales al borde del colapso, Brasil supera los 400.000 muertos por coronavirus

El país tardó cinco meses en llegar a las 100.000 muertes, 152 días en llegar a las 200.000, 75 en superar las 300.000 y apenas 37 en llegar a las 400.000.

Brasil superó hoy la barrera de los 400.000 muertos por coronavirus, apenas 37 días después de llegar a las 300.000. Una tragedia que expone el mal manejo de la gestión del presidente Jair Bolsonaro, que no sólo subestimó la pandemia desde el inicio y promovió el uso de medicamentos potencialmente dañinos como la cloroquina, también se resistió al uso de barbijos, al establecimiento de cuarentenas y tuvo problemas con la campaña de vacunación.

El Ministerio de la Salud notificó 3001 decesos en las últimas 24 horas, con lo cual el balance se eleva a 401.186, superado sólo por Estados Unidos. Por otra parte, el total de infectados en catorce meses de pandemia llega a 14,5 millones.

El número de muertos coincide con el inicio de una investigación parlamentaria sobre la gestión de la pandemia por parte de Bolsonaro, quien padeció Covid-19 y la definió como una "gripecita". Esta semana, su propio jefe de Gabinete, general retirado Luiz Eduardo Ramos, reveló que se vacunó a escondidas para no irritar al mandatario.

Por otra parte, los 400.000 muertos se alcanzaron en medio de una renovada polémica por el plan de vacunación: hay reiteradas críticas de gobernadores por la negativa del gobierno a promover la compra de la rusa Sputnik V, no aprobada aún por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa).

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Por otra parte, hoy llegó un envío por 1.000.000 de dosis (de un lote de 100 millones) de Pfizer-BioNTech, justo cuando algunas ciudades de San Pablo comenzaban a informar faltantes de la CoronaVac, la vacuna de Sinovac que es producida localmente por el Instituto Butantan.

La mayor crisis sanitaria en 100 años le costó a Bolsonaro, además, tres ministros de Salud: Luiz Henrique Mandetta y Nelson Teich debieron irse por diferencias con el mandatario justamente por decisiones sobre la pandemia, y el general Eduardo Pazuello por su mala gestión, ahora también investigada por los legisladores. En el cargo está ahora Marcelo Queiroga, a quien le toca diseñar un plan de inmunización rápido y eficiente.

El jefe de Gabinete de Bolsonaro se vacunó "a escondidas" para no hacerlo enojar

El cuadro se completa con hospitales colapsados y falta de suministros, que llevaron a dos imágenes que marcaron los 14 meses de pandemia: los entierros masivos en descampados y hasta parques públicos y la carencia de tubos de oxígeno a comienzos de año en Manaos, que generó desesperados pedidos internacionales de ayuda.

Sólo en los primeros cuatro meses del año, Brasil ya tiene más fallecidos que en todo 2020, cuando registró 194.975.

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Como los hospitales están en situación de máxima tensión, algunos medios hablaron de la capacidad ociosa de los hospitales militares, un punto que el ministro de Defensa, Walter Souza Braga Netto, negó hoy ante legisladores. Frente a la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa del Senado, Braga Netto dijo que "no hay disponibilidad de camas" y que la tasa de contaminación del personal militar por el virus es mayor que en la población general.

Fue aún más allá y lamentó que "la gente que estaba en primera línea comenzó a contaminarse porque no estaba prevista la vacunación de estas personas".

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