El presidente venezolano, Hugo Chávez, inició hoy acompañado de miles de simpatizantes el recorrido para inscribir su candidatura a las elecciones de octubre, en las que buscará extender su mandato a casi 20 años, marcando su retorno a las calles de Caracas tras una larga convalecencia por cáncer.
La postulación del líder socialista volverá a poner su salud en el centro de la escena de la lucha por la presidencia del país, y todas las miradas estarán pendientes de su aspecto y de la vitalidad que logre transmitir.
Los simpatizantes del militar retirado de 57 años abarrotaron el centro de Caracas para acompañarlo en uno de sus primeros actos públicos tras dos meses de radioterapia en Cuba.
Chávez salió de Miraflores sobre un camión. Vestía una campera deportiva con los colores de la bandera nacional, su habitual boina roja y saludaba eufóricamente a la gente.
Mientras tanto, representantes de la oposición sostenían que el gobierno había dado el día libre a los funcionarios públicos y que algunos habían sido obligados a asistir al acto.
Por su parte, el oficialismo convocó hace varios días a sus simpatizantes acompañar a Chávez en Caracas y solicitó a las personas que no puedan llegar a la capital que se concentren en las plazas Bolívar de sus ciudades en señal de respaldo a la candidatura.
Apenas 24 horas antes de este mega acto, el rival del líder venezolano y candidato único de la oposición, Henrique Capriles, hizo lo propio en medio de una multitudinaria convocatoria que llenó las calles de Caracas y en la que caminó varios kilómetros rodeado de cientos de miles de personas.
Ambas manifestaciones sirven como un primer termómetro electoral en medio de una guerra de encuestas, que en su mayoría le otorga una amplia ventaja al mandatario.
La salud de Chávez, un secreto de Estado
El mandatario, que hizo el grueso de su tratamiento protegido en el hermetismo que le ofrece Cuba, ha logrado mantenerse al tope de las preferencias electorales de los venezolanos, pero el efecto que tendrá la enfermedad sobre la votación aún es incierto.
El tema de su salud se maneja como un secreto de Estado en el país que tiene las mayores reservas de crudo del mundo, y la única información oficial es que se sometió a tres operaciones y que le removieron dos tumores malignos en el área pélvica desde junio pasado.
El sábado, el propio Chávez dijo que salió ‘absolutamente bien‘ de una serie de estudios médicos a los que se sometió en Venezuela en los últimos días, tras culminar dos meses de radioterapia en Cuba.
Según analistas, los comicios del 7 de octubre proyectan ser los más disputados en años entre el modelo socialista de Chávez y el más heterogéneo que enarbola Capriles, identificado con el capitalismo de sesgo social que está en boga en Brasil.
La oposición sostiene que no hay nada escrito en piedra y considera tener una opción real de derrotar a Chávez en las urnas y ha mantenido a su candidato recorriendo el país buscando votos casa por casa.
El domingo, al inscribir su candidatura, Capriles anticipó su visión de lo que está en juego en una sociedad altamente polarizada al afirmar que los venezolanos deben decidir ‘no entre dos hombres, sino entre dos opciones de vida‘.