Grecia no será expulsada de la zona euro a menos que el país se "rehúse totalmente" a cumplir con sus reformas previstas, sostuvo hoy el presidente del Eurogrupo, en medio de una fuerte presión de Alemania para que el país afectado por la crisis debe ajustarse a las enmiendas acordadas.


"No podrá suceder, a menos que Grecia viole todos los requerimientos y no se ajuste a ningún acuerdo", dijo el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, según fue citado por el diario austríaco Tiroler Tageszeitung sólo días antes de que se reúna con el líder del país heleno.

"En caso de un rechazo total por parte de Grecia respecto a una consolidación del presupuesto y una reforma estructural, uno tendría que examinar el tema", agregó.

En cambio, Juncker dijo que espera que Grecia redoble sus esfuerzos para cumplir con sus reformas previstas, haciendo irrelevante este escenario.

Por su lado, el ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schaeuble, dijo hoy que hay límites en la ayuda económica que puede entregarse a Grecia y afirmó que el endeudado país no debería esperar recibir un nuevo rescate, según reportó la agencia Reuters..

Puesto que Grecia sufre por su quinto año consecutivo de recesión y el descontento político está aumentando, el primer ministro Antonis Samaras desea suavizar el impacto en la sociedad de los recortes presupuestarios extendiendo el plazo para reducir el déficit exigido por los prestamistas internacionales.

Se espera que Samaras reavive su propuesta para una extensión de dos años en los objetivos de recorte del déficit cuando se reúna con los líderes de Francia y Alemania la semana próxima. El primer ministro se reunirá el viernes en Berlín con la canciller alemana, Angela Merkel, y además con Juncker.