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Uruguay acusó a Brasil de querer "comprarlo" y se eleva la tensión en el Mercosur

El canciller Nin Novoa sugirió que Serra le ofreció favores comerciales a cambio de oponerse a que Venezuela presida el bloque. Brasilia convocó al embajador

Rodolfo Nin Novoa y José Serra

Rodolfo Nin Novoa y José Serra

La tensión diplomática entre Brasil y Uruguay se agregó ayer al complicado escenario institucional que aqueja al Mercosur desde que Venezuela asumió de manera unilateral la presidencia del bloque a pesar del rechazo conjunto de los gobiernos de Paraguay, Brasil y Argentina.

El canciller de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, acusó a su par interino brasileño José Serra de querer "comprar el voto de Uruguay" contra lo que considera el derecho venezolano a ejercer la conducción del Mercosur a cambio de involucrar a su socio en futuros acuerdos comerciales, según declaraciones publicadas ayer por el diario El País de Montevideo, que reprodujo notas taquigráficas de los dichos del ministro ante una comisión de la Cámara de Diputados el 10 de agosto.

Itamaraty reaccionó de inmediato convocando al embajador uruguayo, Carlos Daniel Amorin-Tenconi, a quien le expresó el "profundo descontento" y le pidió un "esclarecimiento" acerca de los dichos de Nin Novoa, según un comunicado. "El grado de las declaraciones no es compatible con la excelencia de las relaciones entre Brasil y Uruguay", sostiene el texto, que ratifica la posición de apartar a Venezuela de la presidencia del Mercosur.

"No nos gustó mucho que el canciller Serra viniera a Uruguay a decirnos -—lo hizo público, por eso lo digo-— que venían con la pretensión de que se suspendiera el traspaso y que, además, si se suspendía, nos iban a llevar en sus negociaciones con otros países, como queriendo comprar el voto de Uruguay", afirmó Nin Novoa según El País. El uruguayo se refería a la visita que hizo Serra el 5 de julio al mandatario uruguayo, Tabaré Vázquez. Ese día, en una rueda de prensa, Serra admitió que Brasil preparaba una "gran ofensiva" comercial en África e Irán y que quería que Uruguay lo acompañara en las negociaciones como "socio".

De las palabras del canciller de Vázquez se desprende que en esa ocasión el brasileño le pidió al presidente uruguayo que dejara en suspenso el traspaso de la presidencia del Mercosur, lo que dejó "molesto" al jefe de Estado. "El presidente se lo dijo clara y rotundamente: Uruguay va a cumplir con la normativa y va a llamar al cambio de la presidencia (del Mercosur)", aseveró Nin Novoa, según la versión taquigráfica, en la que asegura que el país asistirá a las reuniones que convoquen las autoridades de Caracas.

El diplomático agregó que quienes se oponen al traspaso "saltean lo jurídico" y hacen primar motivos "eminentemente políticos". "Aduciendo razones que no están aquí (en los reglamentos del Mercosur), quieren eludir, erosionar, hacer bullying a la presidencia de Venezuela".

A pesar de las presiones, Uruguay puso fin hace tres semanas a su semestre al frente del bloque, lo que permitió a Caracas asumir el cargo de manera unilateral con el argumento de que cumplía la norma que determina el carácter rotativo del cargo, que permite coordinar la agenda del grupo.

Brasil, Paraguay y Argentina sostienen que Venezuela no puede ocupar la presidencia por no haber cumplido con la incorporación de normativa interna del bloque tras cuatro años de haber firmado su adhesión, y argumentan que el traspaso no es automático. Detrás del embrollo jurídico, está la crisis venezolana y la resistencia de Maduro a acelerar la convocatoria al referendo revocatorio, impulsado por la oposición.

En debate está la aplicación de la cláusula democrática, por la que el Mercosur puede suspender a alguno de sus socios si los demás consideran que hubo un quiebre institucional que afecta la democracia. Paraguay pidió al gobierno venezolano que "ponga en libertad a sus presos políticos" y "haga gestos que lo comprometan con la democracia", en sintonía con Brasil y Argentina. La canciller argentina, Susana Malcorra, insiste en la necesidad de que las decisiones se tomen por consenso.

El ministerio de Exteriores venezolano negó el lunes haber incumplido los compromisos que asumió al adherir al Mercosur y acusó a sus socios de "vulnerar los tratados constitutivos" al bloquearle el acceso a la presidencia.