Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

EE.UU.: un final abierto en medio de una polarización que ya genera desconcierto

El nivel de concurrencia a las urnas y un posible voto oculto son las incógnitas que se develarán esta noche. Preocupa el margen de maniobra del futuro presidente

Imagen de JORGE SOSA

por  JORGE SOSA

Enviado especial
0

El voto anticipado fue más fuerte de lo esperado

El voto anticipado fue más fuerte de lo esperado

"Prohibido pasar" avisa el cartel en el enrejado que envuelve estos días el acceso a la vereda frente a la Casa Blanca, complicando la vida de los turistas que buscan ese lugar para la clásica foto y deben conformarse con una vista más lejana. Casi una ironía para los dos candidatos que en pocas horas terminarán de pelear en las urnas por un pase al salón que ocupa Barack Obama, en una elección que tiene tanto de dramatismo y de incógnitas como de hartazgo en el ciudadano de a pie.

El clima político en Washington está en alta tensión, pero la efervescencia electoral que puede verse en la calle está lejos de parecerse en algo al que se vivió en 2008, cuando la llegada de Obama al poder dio vuelta todos los papeles y marcó un hito histórico.

El escenario está abierto. Serán claves las próximas horas en un sistema que permite hacer campaña hasta el último minuto. Las encuestas marcan una diferencia poco tranquilizante para Hillary Clinton y los analistas políticos dicen creer que finalmente habrá un triunfo demócrata. Pero al mismo tiempo reconocen que los pronósticos chocaron contra la pared cuando muchos aseguraban que el caso Donald Trump era un fenómeno pasajero que no pasaría la primaria republicana. Ahora ya se habla de un "movimiento Trump" para graficar su peso político propio.

La máxima atracción está puesta en los estados donde aún no está definido el voto, como Florida y New Hampshire y los que aportan más cantidad de electores. Hillary lleva la delantera en ambas costas: este y oeste, mientras que Trump aparece consolidado en la región central del país. El multimillonario tiene que lograr torcer su suerte en distritos importantes para poder garantizarse el triunfo, según el cálculo de los analistas locales consultados por El Cronista, quienes insisten en que las sorpresas no deben descartarse.

El nivel de concurrencia a votar es una de las grandes incógnitas de la elección y es la llave que quieren conseguir los demócratas. Un nivel en torno al 60% de participación, o mayor que ese, podría darle ventaja a Hillary, porque significaría el apoyo de latinos y jóvenes.

La especulación que Clinton podría lograr esto gracias a su maquinaria electoral, una herramienta con la que no cuenta Trump a nivel partidario. Por ejemplo, las reuniones de personas voluntarias y militantes para hacer el clásico "phone bank", en los que se reúnen en casas de familia o locales partidarios para convencer por teléfono a votantes o renuentes a concurrir a las urnas, se multiplican estas horas aquí en Washington en zonas aledañas a la Capital como Virginia y Maryland.

El otro gran enigma es si habrá voto oculto o, como se dice en la Argentina, "voto vergüenza". En este caso, por parte de quienes no dicen que votarán Trump, pero en realidad están pensando en hacerlo. Hay quienes descartan esa variante porque consideran que los seguidores del republicano son muy fieles y orgullosos y no encuentran razones para ocultar su voto. Pero muchos demócratas no están tan seguros de eso, sobre todo en los estados de la costa noreste.

Estos son otros de los puntos clave que forman parte de los análisis políticos en Washington:

-Se percibe como fuerte el "voto negativo" para ambos candidatos. Los dos pelean contra sus propios inconvenientes y no solo contra el rival. Y el hartazgo hacia la clase política se hace notar. Sería eso una ventaja para Trump, un candidato antisistema, si no fuera porque su imagen negativa también es alta. Muchos votan a Hillary contra Trump, y votan a Trump contra Hillary.

-Los resultados de la elección legislativa, en los que pesan mucho los temas locales, merecen una buena atención. Allí podría dividirse el voto y no seguir necesariamente la tendencia presidencial. Los demócratas guardan la esperanza de recuperar el control del Senado. Y en las filas republicanas hay que tener en cuenta que muchos de sus referentes no apoyaron a Trump a nivel nacional.

¦-Otro dato clave será la ventaja con la que se consagre el gana­dor, en medio de un escenario de una polarización casi inédi­ta. Atado al resultado legislati­vo, ese dato marcará el margen de maniobra que tendrá el pró­ximo presidente o presidenta. Un dolor de cabeza que ya ha aparecido entre los referentes
del mundo político y económi­co estadounidense.