Trump contempla dar más tiempo para negociar un pacto con China

Mientras Mnuchin participa en Beijing en la tercera ronda de conversaciones, el presidente postergaría la fecha límite del 1 de marzo para aplicar más aranceles.

La tercera ronda de conversaciones entre China y EE.UU. se realiza actualmente en Beijing y desde Washington, el presidente Donald Trump les da margen a sus enviados para negociar: ayer anunció que estaría dispuesto a correr la fecha del 1 de marzo -que él mismo había impuesto- antes de aplicar otros aranceles a China.

"Si llegamos a un punto en el que estamos cerca de un acuerdo real y podemos lograrlo, veo posible que deje pasar (la fecha límite) durante un poco más. Pero en general no me inclino" a hacerlo, dijo Trump a la prensa en la Casa Blanca.

En todo caso, reiteró que quiere reunirse con el presidente chino Xi Jinping “en algún momento , probablemente después del 1 de marzo.

“Lo estamos haciendo muy bien en China , aseguró Trump y agregó que el equipo negociador es grande. 

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, y el representante de Comercio Exterior, Robert Lighthizer, se encuentran en Beijing donde mañana se reunirán con el vicepresidente chino Liu He y otros funcionarios de alto nivel. 

En el marco de la guerra comercial en que ambas potencias se embarcaron en 2018 como consecuencia de la agenda proteccionista del mandatario estadounidense, y las dificultades de China para hacer concesiones, en diciembre pasado ambos presidentes dialogaron en Buenos Aires y Trump aseguró que, si no alcanzaba un acuerdo con China antes del 1 de marzo, elevaría del 10% actual al 25% los aranceles que aplica a las importaciones chinas por valor de u$s 200.000 millones.

"En algún momento espero reunirme con Xi, al que respeto mucho, y cerrar las partes del acuerdo que los otros (negociadores) no puedan", confirmó Trump ayer, aunque sin poner fecha a ese posible encuentro que, según informes de prensa, quiere celebrar en su club privado de Mar-a-Lago (Florida).

"Estaré contento de todas formas", tanto si se llega a un acuerdo como si no, subrayó el presidente.

Desde el 1 de diciembre, China ha adoptado medidas de buena voluntad como la bajada de aranceles a los vehículos importados de EE,UU., la reanudación de la compra de soja o la presentación de un proyecto de ley para prohibir la transferencia forzada de tecnología.

Pero, como condición para no recrudecer sus aranceles a China, que afectan desde a textiles y alimentos hasta a combustibles, EE.UU. quiere también que China se comprometa a cambios estructurales en su economía para, entre otras cosas, proteger la propiedad intelectual de las empresas estadounidenses.