Renunció la embajadora de EE.UU. ante la ONU

Trump alabó sus dos años de gestión y dijo que se irá a fin de 2018. Como motivo de su dimisión, Nikki Haley mencionó su intensidad profesional de los últimos ocho años; dos ante la ONU y seis como gobernadora de Carolina del Sur, y explicó que "es importante que los gobernantes sepan cuándo hay que dar un paso a un lado".

En una conferencia de prensa conjunta en la Casa Blanca, el presidente de EE.UU., Donald Trump, confirmó que la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, abandonará el cargo a fin de 2018 y le agradeció sus dos años de gestión.  

"Ha hecho un trabajo fantástico. Hemos hecho un trabajo fantástico juntos", declaró Trump al asegurar que hace varios meses que conocía la decisión de Haley de cumplir un mandato de sólo dos años. 

Aun así, la salida de una figura tan fuerte en la actual administración de EE.UU. sorprendió a Washington. En un intento de despejar dudas sobre la lealtad de Haley, Trump optó por dar una conferencia de prensa, en vez de sólo tuitear la noticia.

Es que el mes pasado habían surgido versiones de desavenencias entre ambos, cuando Haley reconoció en un artículo del Washington Post que "no estoy de acuerdo con el presidente en todo". "Cuando hay desacuerdo, hay una manera correcta y una manera incorrecta de abordarlo. Levanto el teléfono y lo llamo o me reúno con él en persona", señalaba. 

Hoy la funcionaria de 46 años le agradeció al jefe de Estado la oportunidad de haberse desempeñado en el cargo, al calificarla de una distinción de por vida: consistió en ser una eficiente ejecutora de las políticas aislacionistas del presidente de Estados Unidos en un rol de constante exposición internacional. 

Durante su gestión, la aún representante diplomática se ocupó de amplificar los enfoques de Trump respecto a Irán, Corea del Norte y Venezuela y también acusó a Naciones Unidas de no ser justa con Israel. Como ejemplo de la firmeza de la administración de Trump, destacó su decisión de trasladar la embajada en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, una medida criticada por la comunidad internacional. "Pondremos nuestras embajadas donde queramos ponerlas", advirtió hoy desafiante.

Haley aseveró que el mundo ahora respeta a EE.UU. nuevamente, y que los demás países podrán no estar de acuerdo con las políticas de EE.UU. pero lo respetan. También elogió la dureza con la que Trump trató a veces a la ONU, lo cual según ella impulsó a la organización a ser "más fuerte y más eficiente".

Antes de asumir como embajadora ante la ONU -se incorporó a la administración Trump cuatro días después de que el presidente jurara el cargo-, Haley fue gobernadora del estado de Carolina del Sur durante seis años. Hoy descartó que vaya a postularse para las elecciones presidenciales de 2020 e incluso aseguró que su intención es apoyar la candidatura de Trump cuando llegue el momento.

Consultada por la prensa por el motivo de su dimisión, Haley se refirió a la gran "intensidad" profesional que tuvo en los últimos ocho años, no solo como embajadora ante la ONU, puesto al que llegó en enero de 2017, sino también como gobernadora de Carolina del Sur. Y señaló que llegó el momento de "dar un paso a un lado", y que "es importante que los gobernantes sepan cuándo hay que dar un paso a un lado".

"Fui gobernadora durante seis años y tuvimos que lidiar con un huracán, una inundación, un tiroteo en una iglesia y otro en una escuela, y después me incorporé (a la ONU) y han sido dos años de Irán, Corea del Norte... ha sido un período intenso y soy una firme creyente en los mandatos estrictos", detalló. Haley se comprometió a no abandonar su cargo hasta finales de año para así asegurarse de que "todo está en su sitio" para cuando llegue su reemplazo, al tiempo que no adelantó qué planes laborales tiene para el 2019.

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