Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Para el FMI la economía “está en alerta, no en alarma”

Christine Lagarde, titular del organismo, exigió reformas estructurales que aumenten el crecimiento. Además, a los países emergentes les pidió tratar la inflación.

Para el FMI la economía “está en alerta, no en alarma”

“No estamos en crisis, estamos creciendo, aunque la recuperación esté siendo lenta y frágil. Estamos en alerta, no en alarma”, resumió Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional, en la asamblea de la primavera boreal del organismo en Washington. La ejecutiva recomendó que los países emergentes pongan atención en la inflación y en las deudas con el sector privado.

Lagarde aseguró que el FMI prevé que el mundo crezca un 3,2% este año y un 3,5% en 2017. Esto supone un aumento del PBI global, aunque en forma limitada. Además, remarcó la necesidad de que los gobiernos impulsen reformas estructurales para profundizar el crecimiento.

Brasil, Grecia y Gran Bretaña

Uno de los temas principales que tocó Lagarde fue la actualidad brasileña. “A pesar de su fama legendaria de ser un país muy soleado, hay vientos muy fríos que están soplando en Brasil. La situación económica es muy preocupante en términos del desempleo, la inflación y el crecimiento. Esperamos que desaparezca la incertidumbre". A su vez, se negó a opinar sobre la convulsión política alrededor del posible juicio a Dilma Rousseff.

Grecia, uno de los países europeos más castigados en materia económica en los últimos años, también estuvo en la agenda de Lagarde. “El FMI va a ayudar a Grecia, pero tiene que realizar las reformas necesarias. Grecia no está para demoras”, aseguró.

En sintonía con la vida europea, la ejecutiva manifestó su “seria preocupación” ante la posible salida de Gran Bretaña de la Unión Europea (el 23 de junio los británicos decidirán mediante un referéndum la continuidad o no). Lagarde describió el tema como “la relación de un matrimonio que tiene problemas”, aunque aguarda una solución.