Nueva York, en alerta máxima

Un mega operativo de seguridad rodea la Gan Manzana por posibles ataques.

En situación de máxima vigilancia por temor a un atentado, Estados Unidos conmemora el décimo aniversario de los ataques del 11 de septiembre de 2001, una tragedia que dejó casi tres mil muertos y que la principal potencia económica y militar mundial busca dejar atrás de una vez por todas.

La seguridad ha sido reforzada tras el anuncio de las autoridades en las últimas horas de una amenaza de atentado “específica, creíble pero no confirmada” que se intentaría realizar en Nueva York y Washington en coincidencia con el décimo aniversario de los atentados orquestados por Al Qaeda.

Obama instó a “un estado aumentado de vigilancia y preparación” y ordenó a su equipo de seguridad nacional “buscar vigorosamente” toda la información de inteligencia sobre esa posible amenaza.

El mandatario estadounidense aseguró que Estados Unidos no vacilará más en hacerle frente al terrorismo.

“Hoy, Estados Unidos está fuerte y Al Qaeda está en camino de su derrota”, señaló el mandatario. “Ellos quisieron aterrorizarnos, pero, como estadounidenses, rechazamos vivir con miedo”.

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, había advertido el viernes que “Al Qaeda aún busca hacerle mal a los estadounidenses, y en particular apuntando a Nueva York y Washington”.

Por su lado, los talibanes afirmaron en un comunicado divulgado en Kabul que ellos no desempeñaron ningún papel en los atentados del 11 de septiembre, tras los cuales los estadounidenses lanzaron su intervención en Afganistán.

En Manhattan, varias barreras policiales han sido instaladas para controlar los vehículos. Los policías revisan los bolsos en el metro y se aumentó el número de patrullas.

Diez años más tarde, los estadounidenses permanecen profundamente marcados por el 11 de septiembre.

La psicosis en la Unión Americana se hace notar, y es que parte del aeropuerto internacional Dulles en las afueras de Washington tuvo que ser desalojado debido a un objeto sospechoso en la zona de carga. Al final, un equipo antiexplosivos comprobó que el “objeto sospechoso” que causó la evacuación parcial del aeropuerto era inofensivo.

“Se encontró que las cajas del palet de la zona de cargo no tenían nada dañiño o peligroso”, explicó el vocero Robert Yingling.

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