EL PARTIDO DE LOS TRABAJADORES MANTIENE SU CANDIDATURA

Lula seguirá preso luego de que casi quedara libre en nueva batalla judicial

La posibilidad de la excarcelación inminente del ex mandatario mantuvo en vilo a Brasil el domingo. Dos veces estuvo a punto de ser liberado

El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva deberá permanecer preso, cumpliendo su pena de 12 años y un mes por corrupción pasiva y lavado de dinero, según determinó ayer el presidente de un tribunal de apelaciones de Brasil, tras la confusión generada por las órdenes y contraórdenes para la liberación del exmandatario.

"Determino el retorno de los autos al gabinete del juez Joo Pedro Gebran Neto, así como la manutención de la decisión proferida por él" de que Lula siga en la cárcel, señaló en un despacho Carlos Eduardo Thompson Flores, el presidente del TRF4 de Porto Alegre, el tribunal que ratificó la condena en primera instancia de Lula en enero.

Flores zanjó así la batalla judicial entre dos magistrados de esa corte por la libertad de Lula y determinó que continúe en prisión. Respondió así a un pedido interpuesto por el Ministerio Público Federal (MPF) para suspender la decisión del juez de guardia Rogerio Favreto, quien también ayer ordenó la libertad del líder del Partido de los Trabajadores (PT), encarcelado desde el pasado 7 de abril en Curitiba.

El habeas corpus concedido por Favreto generó una gran polémica y contó con la oposición de un segundo juez, Joó Gebran Neto, instructor del caso Lava Jato en segunda instancia, lo que abrió un pulso jurídico entre ambos magistrados. Gebran Neto es uno de los tres jueces que integran la octava sala del TRF-4 de Porto Alegre.

A pesar de la decisión de Gebran Neto, Favreto insistió y ordenó en su último auto que Lula fuera puesto en libertad inmediatamente, pero la Policía Federal no actuó debido a la contradicción entre los autos de ambos jueces. El presidente del TRF, no obstante, señaló que la decisión sobre la libertad de Lula es competencia del instructor de la Lava Jato y no del juez de guardia.

De esa forma, Thompson Flores puso fin -al menos de forma temporal-, a un conflicto jurídico sobre la libertad del expresidente brasileño, quien deberá permanecer en la sede de la Policía Federal de Curitiba, donde permanece arrestado hace tres meses. "¡Lula Libre ya!", decía la cuenta en Twitter del exmandatario, mientras unos 500 seguidores se concentraban a las puertas de la sede policial exigiendo su salida.

El juez Sergio Moro, quien condenó a Lula en primera instancia por corrupción, cuestionó la competencia de Favreto de quien dijo que es "absolutamente incompetente" para ordenar la libertad de Lula. La presidenta de la Suprema Corte de Brasil, Carmen Lucia Antunes, salió al paso asegurando que la Justicia es "impersonal" y sus "ritos" deben ser "respetados". Sin citar hechos concretos, Antunes resaltó que la democracia brasileña es "segura" y que los órganos judiciales de cada región deben actuar para garantizar que la respuesta judicial sea ofrecida con "rapidez" y sin quebrar "la jerarquía".

Favreto, el juez que estaba de turno en el TRF-4, sorprendió el domingo al conceder a Lula el habeas corpus que pedían legisladores del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula. También citó la precandidatura del ex jefe de Estado a las elecciones presidenciales de octubre como un hecho "nuevo" que debe ser tomado en consideración para su libertad.

Los diputados argumentaron que no había fundamentos para el encarcelamiento de su máximo líder y además pedían que fuese liberado para que participase en eventos de campaña de cara a los comicios, en los que lidera los sondeos. Tanto el PT como Lula han reiterado su candidatura para los comicios, a pesar de su arresto y de que se encuentra virtualmente inhabilitado debido a que la ley electoral impide que condenados en segunda se postulen a cualquier cargo electivo.

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