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La justicia avanza contra Temer en la semana en que Dilma puede perder el poder

Mientras el proceso de impeachment ingresa en días decisivos, los fiscales de la causa Lava Jato cercan a las principales figuras del PMDB, el partido del Vicepresidente

Mientras que el senado brasileño se prepara para decidir el futuro de la presidenta Dilma Rousseff, en una votación que según todos los pronósticos apoyará el inicio de un juicio político y la separación temporal del cargo, el grupo de fiscales encargados en la gran causa anticorrupción denominada "Operación Lava Jato", avanza en su investigación sobre las principales figuras del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), inlcluido Michel Temer, quien se prepara para suceder a la presidenta.
La pesquisa tomó forma en las últimas semanas a partir de datos de cuentas y empresas offshore.
Según informaron fuentes de la justicia estos días se revelarán datos y transacciones capaces de producir impacto directo en el llamado núcleo político del PMDB en el caso de corrupción Petrobras. Ellos serían el senador Romero Jucá, el presidente del Senado, Renan Calheiros, el presidente destituido de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, el ex ministro y senador Edison Lobao y el senador Valdir Raupp.
Entre el martes y miércoles de esta semana, en tanto, el Senado avanzará casi con certeza en el enjuiciamiento de Rousseff, que sería reemplazada por Temer. El vicepresidente, declarado enemigo del gobierno actual desde hace un tiempo, aspira a completar su mandato que vence el 1 de enero de 2019, con el respaldo del PMDB, el partido más importante del país, y con las alianzas tejidas con sus nuevos socios.
La presidenta, en tanto, intensificó sus ataques contra Temer y lo acusó de buscar reducir al mínimo los subsidios que el Gobierno entrega a los más pobres por medio del programa Bolsa Familia. "El gasto del Bolsa Familia es menor al 1 % del PBI. Quieren hacer ahorro con el dinero de los más pobres", dijo Dilma.
También se refirió a los constantes comentarios sobre su personalidad inflexible. "Dicen que soy una persona dura. No soy una persona dura. Soy una persona honesta. Es distinto", dijo. Según la mandataria, su eventual sucesor quiere retirar los subsidios que se pagan a 36 millones de personas y sólo mantenerlos a los 10 millones de personas más pobres del país.
El viernes pasado, la comisión especial del impeachment del Senado de Brasil aprobó el informe que recomienda la apertura de un juicio político por 15 votos a favor y 5 en contra, y pasará ahora al pleno de los 81 senadores, que por mayoría simple definirá si la causa es archivada o si se instaura el juicio político, que en principio separaría a Dilma del poder por 180 días.
Hasta ahora, aunque aún no ha sido confirmado oficialmente, está previsto que la votación definitiva en el pleno de la Cámara alta se realice el miércoles, que podría ser el último día de Rousseff en el poder.
Michel Temer, por su parte, desembarcó en Brasilia y se prepara para asumir en cargo de presidente de la República para lo cual prepara reuniones con sus principales asesores, entre ellos al ex-ministro Eliseu Padilha, que sería el próximo jefe de la Casa Civil (jefe de Gabinete), Romero Jucá, probable ministro de Planeamiento, Geddel Viera Lima, posible responsable de Coordinación política y Moreira Fraco, encargado del programa de privatizaciones del próximo gobierno.
Temer, que reside en San Pablo, llegó a la capital del país en compañia de su familia.