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La economía marcó el ritmo del debate preelectoral en España

El único encuentro de candidatos previo a las presidenciales del 26 de junio no generó sorpresas. El actual presidente fue el principal blanco de las críticas

El líder de Unidos Podemos, Pablo Iglesias, aseguró que hay que "reducir el déficit a un menor ritmo" para poder destinar 60.000 millones a inversión pública. Rajoy, por su parte, asegura que no recortará nada para cumplir con Bruselas.
Ante las críticas en bloque de sus rivales políticos, el candidato popular y actual presidente en funciones, Mariano Rajoy, defendió las políticas económicas de su Gobierno en los últimos cuatro años, señalando que si bien "se puede hacer más", esas medidas fueron útiles para volver a crear empleo.
"Hablar está muy bien, pero dar trigo es más complicado, aseguró Rajoy, quien prometió crear dos millones de empleos en la próxima legislatura si gana las elecciones insistiendo en las políticas actuales.
El candidato del PP respondió así a las críticas del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y del líder de Unidos Podemos, Pablo Iglesias, quienes insistieron en su propósito de derogar las reformas laborales del Gobierno popular, al tiempo que criticaron la actual precariedad del mercado de trabajo.
Pablo Iglesias fue más allá y prometió derogar no sólo la reforma laboral del PP, sino también la efectuada durante los gobiernos de Zapatero, asegurando que "si una cosa no funciona, habrá que derogarla".
Por su parte, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, señaló que no es partidario de derogarlo todo, pero sí plantea una reforma para que los contratos temporales sean estables.

Impuestos

En el ámbito de la fiscalidad, el líder de Ciudadanos criticó que Rajoy subiera los impuestos al inicio de la legislatura cuando en 2011 aseguró que bajaría tanto el IRPF como el IVA. En este sentido, Rivera lo acusó de prometer ahora lo mismo "con la misma credibilidad", reprochándole además que haya dejado un agujero de 10.000 millones de euros.
El presidente de Ciudadanos criticó también la pretensión del partido de Pablo Iglesias de subir los impuestos a las clases medias, incremento fiscal que, según Rivera, oculta "en un catálogo de Ikea". "Usted va a machacar a la clase media si sube el IRPF como proponen". Hay que decir al verdad a los españoles: "usted propone el modelo griego, y no lo queremos para España". La receta de Rivera es una reforma que ponga el acento en la lucha contra el fraude.
Por su parte, el secretario general del PSOE afirmó que "con un gobierno socialista, las clases medias y trabajadoras no pagarán más impuestos", planteado elevar la fiscalidad a los grandes patrimonios para asegurar el pago de las pensiones.
Las discrepancias sobre el ritmo de reducción del déficit público fue otro de los puntos calientes del debate. Rajoy negó que vaya a recortar "nada" para cumplir con las exigencias de Bruselas. Asimismo, aseguró que más del 60% del dinero de los contribuyentes se dedica actualmente a gasto social. "Esto solo se paga con empleo, ya que se recauda más". "Los que trabajamos somos los que pagamos los servicios y las pensiones", manifestó.
Por su parte, ante la pregunta del moderados sobre dónde recortará Podemos para cumplir con el objetivo de Bruselas y a la vez destinar 60.000 millones de euros a la inversión pública, Pablo Iglesias aseguró que lo que hay que hacer es "reducir el déficit a un ritmo menor".
El socialista aseguró que las clases medias y trabajadoras no pagarán más impuestos". E insistió en su promesa de establecer un "recargo de solidaridad" a los grandes patrimonios para garantizar las pensiones, recobrar la universalidad de la sanidad pública y "revitalizar" la ley de dependencia.
Iglesias increpó a Sánchez al reclamarle definiciones. Después de las elecciones hay que pactar, aunque tiene una propuesta clara no habrá líneas rojas, y volvió a insistirle para que explique a quién piensa apoyar.