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La economía de Brasil se desplomó 3,8% en 2015, su mayor caída en 25 años

En el resultado impactó la caída récord de la industria, de 6,2%, el desplome de 14% de las inversiones y la fuerte retracción del consumo y el sector servicios. El 2016 será peor, alertan

La economía de Brasil se desplomó 3,8% en 2015, su mayor caída en 25 años

La economía brasileña, la mayor de América latina, se contrajo 3,8% en 2015, su peor resultado en 25 años y en lo que analistas interpretan como el primer capítulo de la mayor recesión en un siglo. El retroceso del PBI del gigante sudamericano es el mayor de la actual serie histórica iniciada en 1996 y también el más importante desde 1990, cuando estaba en vigor otra serie y la economía se contrajo 4,3%, informó ayer el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (Ibge).


Brasil obtiene así el segundo peor desempeño de toda la región en 2015, detrás de Venezuela, y también el peor entre sus socios del club de potencias emergentes BRICS (integrado por Brasil, China, Rusia, Sudáfrica, India).
Tras un espectacular crecimiento de 7,5% en 2010, de la mano del boom de los precios de las materias primas y programas sociales que sacaron de la pobreza a 30 millones de brasileños y alentaron el consumo, el PBI creció 3,9% en 2011, 1,9% en 2012, 3% en 2013 y apenas 0,1% en 2014.


El resultado de 2015 se vio afectado por la caída de 6,2% de la industria brasileña, el peor resultado anual de la serie iniciada en 1996, la contracción de 14,1% de las inversiones, de 4% del consumo de las familias, de 2,7% de los servicios y un crecimiento de apenas 1,8% del sector agropecuario.


Aunque el derrumbe de los precios de las materias primas por la desaceleración económica de China fue un factor determinante en el frenazo, los factores políticos contribuyeron a profundizarlo. Los megaescándalos de corrupción en Petrobras, la compañía petrolera estatal, y la crisis política que sacuden al gobierno de la izquierdista Dilma Rousseff, quien estuvo al borde de enfrentar un juicio político, terminaron de freezar la economía local, en medio de un contexto de enorme incertidumbre.


"La recesión económica es más causada por factores políticos que económicos: la crisis política, el impasse entre el Ejecutivo y el Legislativo, la corrupción, todo eso está minando la confianza del empresariado, de los consultores y está paralizando los negocios y la economía brasilena", dijo a la agencia AFP Margarida Gutiérrez, profesora de Macroeconomía de la Universidad Federal de Rio de Janeiro.


"Nunca se vio en la econom¡a brasileña una caída de esta magnitud durante dos años consecutivos (...) Este año será peor que el año pasado, se espera que a partir de 2017 o tal vez 2018 haya una tasa de crecimiento positivo, pero más por inercia", aseveró.


Para 2016 el mercado proyecta un retroceso de 3,45% y el FMI anticipa un estancamiento para 2017. Si estas cifras se confirman, sería la peor contracción económica del país en un siglo. "Brasil nunca pasó por un nivel de incertidumbre tan elevado y eso congela todo. No hay consumo ni inversión ni crédito con este nivel de incertidumbre, que es histórico. Todos los problemas políticos y fiscales no se van a disipar fácilmente en los próximos años", dijo Daniel Cunha, analista de XP Investimentos en Sao Paulo. "Trabajamos con el escenario de que en 2016 habrá una caída del orden de 4,3%", afirmó.


Rousseff, quien asumió en enero de 2015 su segundo mandato, enfrenta un complejo cóctel de contracción de la actividad, déficit fiscal, una inflación de dos dígitos (10,7%), desempleo en alza y una abrupta caída del precio de las exportaciones de materias prima. Ayer, el Banco Central decidió mantener sin cambio la tasa de interés Selic, en 14,25%.


La popularidad de la mandataria está en apenas 11%, la oposición pide su destitución, la Corte Suprema la investiga por financiación ilegal de su campaña a la reelección y el Congreso le está frenando la aprobación de su plan de austeridad.