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Hillary y candidatos republicanos buscan recuperar impulso en la campaña electoral

Tras la derrota en New Hampshire en manos de Sanders, la candidata demócrata se quiere asegurar un triunfo en Carolina del Sur, el 27, y llegar así fortalecida al ‘supermartes’ en marzo

La aspirante presidencial demócrata Hillary Clinton y un puñado de precandidatos republicanos estadounidenses retomaron ayer sus esfuerzos de campaña de cara a las primarias de Nevada y Carolina del Sur, el próximo 20 de febrero, después de las derrotas sufridas en New Hampshire ante Bernie Sanders y Donald Trump.
En New Hampshire, Sanders se impuso entre los demócratas con una ventaja de 22 puntos porcentuales al tiempo que, en el campo republicano, Trump consiguió 20 puntos más que John Kasich, gobernador de Ohio, que fue la gran sorpresa al quedar segundo.
Con esos resultados ya siendo procesados por sus equipos de asesores, todos los candidatos tienen ahora los ojos puestos en la próxima etapa de la batalla interna: los caucus demócratas en Nevada y la primaria republicana en Carolina del Sur, el 20 de febrero. El 23 de febrero tendrá lugar el caucus republicano en Nevada y la interna demócrata de Carolina del Sur será el 27 de febrero. Luego, llegará el turno del ‘supermartes’, el 1 de marzo, cuando se votará en 12 estados.
Entre los demócratas, la situación de Clinton es claramente la más incómoda, y precisa recobrar el protagonismo. Considerada favorita y casi invencible al inicio de la campaña, Clinton ganó la primaria en Iowa por unos pocos votos. Tras la derrota del martes, su equipo ajustaba la campaña, aunque negaba el rumor de cambios drásticos.
Sondeos de boca de urna realizados en New Hampshire mostraron que un 55% de las mujeres demócratas apoyó a Sanders, así como el 84% de los jóvenes, dos grupos electorales que -se suponía- apoyarían a Clinton.
Ayer Sanders sostuvo en el barrio de Harlem, Nueva York, un encuentro con el pastor Al Sharpton, una figura emblemática e histórica de la comunidad negra estadounidense.
Clinton aparece como franca favorita en Nevada y Carolina del Sur, pero ya no puede subestimar a Sanders.
Entre los republicanos, el escenario después de dos primarias también es confuso, aunque de a poco comienza a disiparse. Por lo pronto ayer el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, y Carly Fiorina, ex CEO de Hewlett-Packard, se bajaron de la carrera.
Después de un tropiezo en Iowa, donde fue sorprendido por el senador ultraconservador Ted Cruz, Trump confirmó su favoritismo en New Hampshire y retomó su retórica belicosa y grandilocuente antes de la primaria de Carolina del Sur.
Pero si el polémico multimillonario parece dispuesto a consolidar su liderazgo, el resto del campo republicano no logra encontrar una figura alternativa.
Desde el inicio de la campaña, la conducción del partido Republicano busca desesperadamente un aspirante que represente las bases partidarias y sea capaz de derrotar a Trump. Por el momento el que más se acercó a ese objetivo es John Kasich, que el martes sacó la mitad de los votos de Trump.
Ni Trump, un empresario sin historia política, ni Cruz, representante de la vertiente ultraconservadora Tea Party, gozan de la confianza de la conducción del partido, pero por ahora ni Marco Rubio ni Jeb Bush se han mostrado capaces de crecer.