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Hillary y Trump ampliaron ventajas con categóricos triunfos en Nueva York

Las elecciones primarias en Estados Unidos ya tienen a dos favoritos indiscutibles. Entre los demócratas parece todo definido. Los republicanos prometen mayor pelea

Donald Trump

Donald Trump

Después de varios tropiezos, Hillary Clinton y Donald Trump lograron retomar la senda del triunfo en las internas presidenciales de Estados Unidos. Nueva York no sólo les otorgó una victoria resonante y muchos delegados para las convenciones de sus propios partidos, sino que los vio triunfar en sus hogares, ya que ambos residen allí.

Con este resultado, confirmaron su favoritismo y logrado construir importantes ventajas en el recuento de delegados que votarán en las respectivas convenciones durante el verano boreal. Y aunque recibieron un fuerte espaldarazo, aún están lejos de saldar la contienda.

Con más de la mitad del cómputo realizado, el candidato republicano ganador lograba más del 60% de los votos, seguido por John Kasich con un lejano 25% y Ted Cruz, con el 14%. Así, el magnate neoyorquino se llevará la mayor parte de los 95 delegados en juego para sumarlos a los 756 que ya posee. Con lo que el camino para lograr los 1237 votos necesarios para lograr la candidatura se acorta mucho.

Aunque todas las encuestas señalan que el camino de ahora en más se la hará cuesta arriba a Trump, no se puede soslayar que pudo sobreponerse a una gran ofensiva del establishment de su partido y que con esa carga a cuesta logró cerca de 35 puntos de ventaja sobre su inmediato seguidor. Además, quien lo sigue en la carrera, Ted Cruz, quedó muy lejos.

Esta victoria incluso le valió el reconocimiento del ex alcalde de la Ciudad de los rascacielos, Rudy Giuliani, quien señaló que debe ser nominado por el Partido aunque no logre el total de delegados necesarios si es que gana por gran diferencia.

De lado demócrata las cosas cada vez se aclaran más, a pesar del repunte impresionante que logró el gobernador por Vermont, Bernie Sanders en las últimas siete elecciones. Hillary Clinton, con el triunfo que logró en el Estado en el que habita desde su juventud se catapultó como candidata casi inamovible de su partido.

Con cerca del 55% de los votos derrotó a un rival que le venía haciendo sombra en el último tiempo. Así sumará a los 1287 delegados electos (más los 469 superdelegados) la mayor parte de los 247 en juego. Aunque aún deben recorrer estados importantes, como California, Bernie ya casi no tiene chances de revertir el resultado.

Más allá del resultado, en el bando demócrata se registró un hecho que empañó la elección. Unos 125.000 votantes del distrito de Brooklyn, que es el de origen de Bernie Sanders, tuvieron problemas para emitir su voto por errores en las listas. El propio alcalde de Nueva York, el demócrata Bill de Blasio, reconoció haber sido informado de la purga de votantes.