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El Senado ratificó el juicio político a Dilma, luego del anuncio de suspensión

El presidente del Senado, Renan Calheiros rechazó la resolución del titular de Diputados, Waldir Maranhao que había frenado el proceso. La sesión decisiva será mañana

Brasil vivió ayer una jornada inusitada que se inició con la sorpresiva decisión del presidente interino de la Cámara de Diputados, Waldir Maranhao, de suspender el juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff, lo que horas después fue ignorado por el titular del Senado que se pronunció a favor de la continuidad del proceso.
Maranhao, del derechista Partido Progresista, que llegó a la jefatura de Diputados el jueves en reemplazo de Eduardo Cunha, anuló la sesión de la Cámara Baja que aprobó la apertura del impeachment por considerar que hubo "vicios" que la invalidaron, convocó a una nueva sesión y le pidió al Senado que devolviera el proceso que tiene en trámite.
El diputado, de bajo perfil, sobre el que pesan investigaciones por desvío de dinero público y que votó contra el juicio político a Rousseff, acogió con su decisión un recurso de la defensa de la presidenta, y generó un revuelo con denuncias cruzadas entre oficialistas y opositores, que pidieron la intervención de la Corte. Su propio partido avisó que podría expulsarlo y en Diputados analizan su destitución.
Pero el presidente del Senado, Renan Calheiros, evitó que subiera la temperatura en Brasilia al rechazar la suspensión del trámite de juicio político y confirmar que el plenario se reunirá el miércoles para iniciar la sesión de votación del impeachment, que necesita la mayoría simple de 41 legisladores para ser aprobado.
Sondeos de prensa indican que la posición favorable al impeachment en esta instancia cosecha al menos 50 voluntades del total de 81 senadores.
"Es intempestiva", "un chiste para con la democracia", calificó Calheiros la decisión de Maranhao, al recordar que una comisión especial del Senado aprobó el viernes la admisibilidad del juicio político y que estaba prevista para ayer la lectura de ese texto, paso previo a la votación.
Pero quedan dudas sobre el desenlace de esta trama de novela que sacude a Brasil y analistas apostaban ayer a la palabra de la Corte para mediar en el enfrentamiento desatado entre ambas cámaras.
Los parlamentarios vinculados a Rousseff, que habían celebrado la suspensión del impeachment, anunciaron más tarde que presentarán un recurso ante el STF contra la decisión de Calheiros por considerar que existe un conflicto y que correspondía a Diputados, y no al Senado, pronunciarse sobre la palabra de Maranhao.
"Ganamos tiempo para reorganiz
arnos", llegó a evaluar el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que considera que todo el proceso de impeachment está ‘viciado‘ por haber sido impulsado por Cunha, enemigo de Rousseff, y a quien la Corte acusó por unanimidad de haber utilizado su cargo para obstaculizar las investigaciones que lo involucran en el escándalo de coimas en Petrobras.
El giro propiciado por Maranhao sorprendió a Dilma en medio de un acto público para la creación de universidades federales, y la presidenta pidió ‘cautela‘. "Vivimos una coyuntura de mañas y artimañas", afirmó e insistió en que no pesan sobre ella investigaciones por corrupción. Dilma está acusada de maquillar las cuentas públicas para esconder el déficit fiscal, una práctica común entre administradores federales y estaduales.