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El Papa se metió de lleno en la campaña de EE.UU. y acusó a Trump: "No es cristiano"

Francisco dijo que "una persona que quiere levantar muros no es cristiana", desatando la furia del empresario: "Que un líder religioso cuestione la fe de alguien es vergonzoso"

El Papa se metió de lleno en la campaña de EE.UU. y acusó a Trump:

El Papa Francisco se metió ayer de lleno en la campaña presidencial estadounidense al juzgar que el favorito del bando republicano, el magnate Donald Trump, "no es cristiano" a raíz de su propuesta de levantar un muro en la frontera entre Estados Unidos con México, lo que despertó automáticamente la furia del millonario, quien calificó de "vergonzosa" la declaración del Pontífice.


"Una persona que piensa en construir muros y no puentes, no es cristiana". Así respondió el Papa a los 76 periodistas que lo acompañaban en el avión de regreso a Roma desde México a la pregunta de si un católico podría votar por alguien como Trump, que defiende expulsiones de inmigrantes y ampliar la valla que separa los territorios mexicano y estadounidense.


Cuando un periodista le hizo saber que Trump había dicho que el Papa era un político y que "no comprende los problemas de Estados Unidos", Francisco respondió con ironía: "Gracias a Dios que yo soy un político, porque Aristóteles define al hombre como un ’animal politicus’". Acto seguido negó que buscase inmiscuirse en la campaña estadounidense: "Sobre lo de qué aconsejaría votar o no votar, yo en eso no me meto", afirmó. Pero insistió: "Sólo digo: este hombre no es cristiano si es que dice esto".


Como era previsible, y más aún de un hombre amante del show mediático, Donald Trump no tardó en tomar el guante y salir al cruce. "Que un líder religioso cuestione la fe de una persona es vergonzoso", afirmó Trump, que es presbiteriano, en un comunicado leído en un mitin en Carolina del Sur, estado que mañana celebrará elecciones primarias republicanas. "Estoy orgulloso de ser un cristiano -agregó- y, como presidente, no permitiré que la Cristiandad sea regularmente atacada y debilitada, a diferencia de lo que ocurre ahora con nuestro presidente actual", el demócrata Barack Obama.


El argentino Jorge Mario Bergoglio, quien suele recordar que "es hijo de inmigrantes", ha hecho de la defensa de los migrantes un eje de su pontificado. Durante una misa el miércoles en la frontera entre México y Estados Unidos denunció la "tragedia humana" que sufren los migrantes. Pero, para Trump, Francisco sólo ha escuchado "una parte de la historia" de parte del gobierno de México y no ha visto "el crimen, el tráfico de drogas y el impacto económico negativo que las políticas actuales tienen en Estados Unidos".


"Si el Vaticano es atacado por el ISIS, que como todos saben es el mayor trofeo del Estado Islámico, les aseguro que el Papa habría deseado y rezado que Donald Trump hubiese sido presidente, porque eso no habría ocurrido", enfatizó. La injerencia de un Papa en una campaña electoral es vista con desconfianza en Estados Unidos, tradicionalmente receloso de una influencia desmedida de los pontífices en la directrices políticas y económicas del país. Eso explica por qué hasta los propios rivales de Trump en la carrera republicana salieron en su respaldo.
Jeb Bush afirmó que no cuestiona la fe cristiana de Trump ni la de nadie más. Sin embargo, sí objetó que alguien califique de "no cristiana" la idea de construir un muro en la frontera. "Estoy a favor de muros y cercos cuando es apropiado, junto a otras maneras de asegurar la frontera", explicó.

Por su parte, Marco Rubio afirmó: "No sé el contexto en que el Papa hizo ese comentario. Solo diré que este país, como el Vaticano como Estado lo hace, no sólo tiene el derecho sino también la obligación de controlar quiénes entran a su territorio".