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El PT discute la renuncia de Dilma a la presidencia para forzar nuevas elecciones

Lesgiladores oficialistas quieren ir a las urnas en octubre. La Comisión del Senado enviará el viernes el expediente del Juicio Político al pleno de la Cámara

El líder de la bancada del partido de gobierno en el Senado, Humberto Costa (PT), dijo desconocer la posible renuncia de la presidenta Dilma Rousseff y desautorizó las versiones que circularon. Aunque el senador Paulo Paim, también del PT, afirmó al diario O Globo que "crece el apoyo" para tomar esta medida y remarcó que "los sondeos dicen que la población quiere nuevas elecciones".
La nota publicada ayer planteó la posibilidad de que la presidenta brasileña estudie un abandono el cargo para pedir al Congreso que convoque a nuevas elecciones presidenciales para el próximo 2 de octubre.
Paim planteó claramente que en su partido "percibimos que el impeachment está avanzando y decidimos encontrar una alternativa".
Sin embargo, y a pesar del silencio de las autoridades del Gobierno, Costa afirmó que Dilma no tiene intenciones de hacer algo así y recordó que, fue un grupo de congresales quienes presentaron el proyecto y que será el Congreso quien debería tratarlo si surge esa posibilidad.
La eventual renuncia podría ser una jugada de último minuto para forzar también la renunciar al vicepresidente Michel Temer, a quien acusa de ser el respondable del "golpe".
Expertos y sondeos estiman altamente probable que el Senado suspenda a Rousseff del cargo por hasta 180 días el próximo 11 o 12 de mayo, mientras es sometida a un juicio político por el "maquillaje" de las cuentas públicas.
El trámite para dar inicio al juicio político, en tanto, ingresó ayer en su fase final. La comisión, integrada por 21 senadores, escuchó al fiscal del Ministerio Público de Cuentas, Julio Marcelo de Oliveira, quien el año pasado detectó las irregularidades fiscales que le han dado pie a la oposición para iniciar el proceso, y a otros dos expertos en asuntos de derecho financiero y gestión pública.
La comisión escuchará mañana a tres testigos presentados por la defensa y prolongará sus debates hasta el viernes, cuando decidirá si la causa será archivada o remitida al pleno del Senado, que en ese último caso decidirá la semana próxima si instaura el juicio, con lo que Rousseff sería separada del cargo durante 180 días.
El fiscal De Oliveira insistió en que la mandataria incurrió en "graves irregularidades" relacionadas con maniobras contables que maquillaron los resultados del Gobierno y permitieron omitir de los balances oficiales unas abultadas deudas con bancos públicos y alteraciones de presupuestos no ajustadas a las normas.
De Oliveira fue enfático al asegurar que esas maniobras tuvieron un enorme impacto en las finanzas y en la credibilidad del Estado y afirmó que representaron "un daño equivalente al que causa la corrupción".