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El PBI de Brasil cae en el tercer trimestre por fuerte retroceso de las inversiones

El gobierno apuesta a que el Parlamento apruebe las medidas de ajuste para reactivar la confianza, pero crece la incertidumbre por el complicado escenario político en Brasilia

El PBI de Brasil cae en el tercer trimestre por fuerte retroceso de las inversiones

La economía de Brasil se contrajo 0,8% en el tercer trimestre y encadenó su séptimo retroceso consecutivo con una fuerte caída de las inversiones en un escenario marcado por la incertidumbre política.

Contra las expectativas de una mejora en el segundo semestre del año -—la economía se retrajo 3,8% en 2015-—, la caída se profundizó con respecto a la baja de 0,4% que tuvo la actividad en el segundo trimestre ante los primeros tres meses de 2016, según los datos revelados ayer por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

El Producto Bruto Interno (PBI) perdió 2,9% entre julio y septiembre ante igual período del año anterior, en la décima caída consecutiva en ese parámetro; y acumula una sangría de 4% hasta septiembre, el peor dato desde 1996.

En la comparación trimestral, el PBI industrial cayó 1,3%, el agrícola 1,4% y el de servicios 0,6%. Pero la peor parte la tuvo el indicador de inversiones, que se contrajo 3,1%, tras la ligera recuperación de 0,5% entre abril-junio. La inversión se redujo 8,4% ante el tercer trimestre de 2015 y acumula una caída de 13,5% en el año.

El gigante sudamericano enfrenta su peor recesión en un siglo y las expectativas del mercado se degradaron en las últimas semanas, pese a los esfuerzos del gobierno de Michel Temer para aprobar medidas de austeridad que puedan reactivar la confianza. En agosto, la expectativa oficial apuntaba a un crecimiento de 1,6% en 2017. El último sondeo entre economistas del mercado que realizó el Banco Central reportó que prevén una expansión de 0,98%, aunque para el FMI será de 0,5% en 2017; la OCDE estimó que habrá crecimiento nulo.

Para este año, los pronósticos coinciden en una caída de 3,5%. Otro dato relevante fue que por séptimo trimestre consecutivo cayó el consumo de las familias. Después de que el IBGE revelara el informe, el BC volvió a reducir la tasa básica de interés (Selic), a 13,75% al año, en un intento de reducir el valor del crédito para reactivar el consumo. En ese clima recesivo, también cayeron las exportaciones (-2,8%) y las importaciones (-3,1%).

Los operadores económicos están atentos al panorama político, que por estos días se concentra en la actividad del Congreso que busca aprobar definitivamente la ley que impone un techo al gasto público por 20 años, resistida por los sindicatos. Aunque también genera incertidumbre el alcance de las denuncias que realizarán en breve los ejecutivos de la constructora Odebrecht, involucrada en la red de corrupción en Petrobras. La empresa cerró un acuerdo con la Justicia que le permitirá reactivar sus operaciones, pero que amenaza al sistema político brasileño. El mismo Temer se mostró preocupado por el tenor de esas revelaciones.