El FMI sube la previsión de crecimiento de EE.UU. de 2,3% a 2,6% para 2019

El Fondo Monetario Internacional (FMI) elevó las previsiones de crecimiento económico para Estados Unidos al 2,6% en 2019 y a 2% en 2020, pese a la guerra comercial con China y las amenazas arancelerias a México.

"En julio, la economía estadounidense va a haber alcanzado su mayor etapa de expansión de la historia", indicó la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, al comentar el informe de la revisión anual de la economía estadounidense que hace el organismo.

Destacó que desde junio de 2009 la economía logró reparar el daño que sufrió durante la crisis financiera y "ha demostrado una extraordinaria resiliencia". El FMI también destacó que el desempleo encadena casi una década a la baja y ahora está en niveles que no se habían visto en 50 años. 

"La expansión fiscal aplicada en 2017-18 con reducción de impuestos y un aumento tanto en el gasto de defensa como el de 'no defensa' ha ayudado a llevar el crecimiento al 2,9% en 2018. Sin embargo, a medida que los efectos del impulso fiscal se diluyan en los próximos años, el crecimiento tornará al potencial (de cerca del 1,75%)", señaló el informe.

No obstante, advirtió que "una profundización de las disputas comerciales actuales o un abrupto revés de las recientes animadas condiciones en los mercados financieros representan riesgos sustanciales a la economía de EE.UU. (con simultáneos efectos negativos de contagio)". Lagarde reiteró que "nadie gana una guerra comercial" y subrayó que todas las partes implicadas "sufren".

Además de alertar sobre "la senda insostenible" de ascenso en la que está la deuda de EE.UU., el informe apuntó un sombrío panorama sobre los "problemáticos" indicadores sociales en el país. Como por ejemplo, que aún haya casi 45 millones de estadounidenses que viven en la pobreza y que la distribución de los ingresos y de la riqueza "está cada vez más polarizada".

Y aunque se mantiene como la primera economía mundial, "la esperanza de vida es menor que la del resto de miembros del G7".  Lagarde evaluó de "apropiada" la pausa aplicada por la Reserva Federal (Fed) en su ritmo de ajuste monetario y apuntó que futuras alzas en los tipos de interés, actualmente entre el 2,25% y 2,5%, no ocurrirán hasta que "no se vean mayores señales de inflación salarial o en los precios que las que actualmente se ven". 

En tanto, el Departamento de Comercio de EE.UU. reportó que su déficit comercial bajó inesperadamente en abril -un 2,1% a u$s 50.800 millones- porque las importaciones de bienes cayeron a un mínimo de 15 meses.

Esto podría apoyar a la economía en momentos en que se desacelera tras un impulso temporal de las exportaciones y una acumulación de inventarios a principios de año.

Pero el déficit con China, uno de los puntos más importantes de la agenda del presidente Donald Trump, se elevó un 29,7% a u$s 26.900 millones.

En mayo, Trump intensificó la guerra comercial con China, imponiendo aranceles adicionales de hasta un 25% a u$s 200.000 millones en productos chinos, lo que provocó represalias de Pekín.

En abril, las importaciones de bienes cayeron un 2,5% a u$s 208.700 millones, el nivel más bajo desde enero de 2018, mientras que las exportaciones de bienes cayeron un 3,1% a u$s 136.900 millones. La caída porcentual de los envíos fue la mayor desde enero de 2015, por un desplome de las exportaciones de aviones civiles, tras dos siniestros de Boeing con su modelo 737 MAX.

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