Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Dilma sancionó un blanqueo de capitales para recaudar al menos u$s 5000 millones

La ley es una de las medidas impulsadas por el gobierno brasileño para reforzar la recaudación, luego de que las cuentas públicas registraran en 2015 un déficit récord

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, sancionó, aunque con algunos vetos, la ley de repatriación de capitales en el exterior no declarados, con la que el Fisco espera recaudar más de u$s 5.000 millones, según divulgó ayer el Diario Oficial de la Unión.

La medida, que ya había sido aprobada por el Legislativo, permite la regularización de recursos de origen lícito no declarados sin, por ello, incurrir en delitos de fraude fiscal o evasión de divisas, entre otros delitos.

Con esta propuesta el Gobierno pretende recaudar unos 21.000 millones de reales (alrededor de u$s 5.235 millones) este año, en un momento en el que las cuentas públicas están debilitadas.

De acuerdo con la ley, los ciudadanos que decidan ingresar el capital en Brasil de manera voluntaria deberán depositar el 30% del valor repatriado, del cual el 15% irá destinado al pago de una multa, mientras que el porcentaje restante será para el impuesto sobre la renta.

No obstante, Rousseff impuso doce vetos, entre ellos el del punto que permitía le regularización de objetos enviados de forma regular, pero no declarados, como joyas u obras de arte o el que daba vía libre a la repatriación de recursos en nombre de terceros.

El destino de los recursos en concepto de multa también fue otro veto. En el texto origianl aprobado por la Cámara de Representantes, se preveía que el dinero fuera asignado por el gobierno nacional a los estados y municipios, en lugar de servir sólo para alimentar los fondos de compensación para reformar el ICMS (un impuesto a las ventas similar al IVA argentino).

La ley de repatriación es una de las medidas impulsadas por el Ejecutivo de Rousseff para aumentar la recaudación de sus cuentas, tras registrar en 2015 un déficit récord.

Para reequilibrar los números, el gobierno también lanzó el pasado año un severo plan de ajuste fiscal que prevé una reducción de los gastos y un aumento de los ingresos, especialmente a través de la vía tributaria.

Las medidas de austeridad han enfriado la economía, que en 2015 se redujo alrededor de un 3,7% según las previsiones de los analistas, pero el Ejecutivo confía que el paquete fiscal será la receta para salir de la crisis en la que se encuentra inmerso el país.

Brasil enfrenta una inflación superior al 10%, el mayor nivel en los últimos 13 años, un aumento de las tasas de desempleo y una fuerte depreciación de su moneda frente al dólar.