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Dilma queda al borde del abismo y juega su última carta ante la OEA

El Senado votará a finales de agosto el impeachment. El PT presentó ante la OEA una demanda para frenarlo. Temer espera convalidar su cargo para viajar al G20

Senadores festejan el resultado en la madrugada del martes

Senadores festejan el resultado en la madrugada del martes

La presidenta brasileña suspendida Dilma Rousseff quedó a un paso de ser destituida con el visto bueno que le dio ayer el Senado al juicio político en su contra por amplio margen, un proceso que culminará en las próximas semanas y cerrará de forma abrupta más de trece años del gobierno del Partido de los Trabajadores (PT).

En medio del espíritu olímpico que reina en el país, los senadores respaldaron el informe que acusa a Dilma de haber alterado las cuentas fiscales con 59 votos, cinco más de los necesarios para aprobar definitivamente el impeachment, que requiere de los dos tercios del plenario.

El PT busca ahora frenar in extremis el proceso, cuya legitimidad levantó dudas por la debilidad de los argumentos jurídicos, aunque el peso de la crisis económica y política derivada del escándalo de corrupción en Petrobras terminó por poner Dilma contra la pared. Tras la sesión que se extendió por quince horas hasta la madrugada, legisladores de la agrupación de izquierda presentaron una demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos, exigiendo una medida cautelar que suspenda el juicio político por considerar que Dilma es "víctima" de un proceso "ilegal".

El gobierno festejó el avance del impeachment, que de aprobarse confirmará al presidente interino Michel Temer en el cargo hasta 2018. "Es muy difícil que haya algún hecho que pueda cambiar esto", dijo el senador Romero Jucá, aliado de Temer. Para Jucá, la votación final será entre el 28 y el 29 de agosto.

El real volvió a apreciarse ayer, a 3,13 por dólar, en su nivel más alto desde mediados de julio de 2015, en una muestra de la confianza del mercado en el gobierno interino. La defensa de la mandataria apartada a cargo del ex ministro de Justicia José Eduardo Cardozo pidió su absolución.

"Un presidente de la República solo puede ser separado de su cargo si hay un atentado contra la Constitución, señaló. "Es culpable por acción u omisión", argumentó, a su vez, Miguel Reale, uno de los juristas que suscribió el pedido de impeachment y que representó la parte acusadora. Si resultado condenada, Dilma perderá sus derechos cívicos por ocho años.

Rousseff dejó el Palacio do Planalto el 12 de mayo, con niveles bajísimos de popularidad, y su salida derivó en protestas contra el interinato de Temer, que recibió el respaldo de la industria y el mercado financiero.

Temer ansía convalidar su cargo antes de finales de mes para asistir como presidente a la cumbre del G20 en China. El traumático proceso de impeachment dividió a los brasileños, que en su mayoría convalidan la realización de nuevas elecciones.