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Dilma llamó a sus seguidores a mantenerse movilizados

Dilma Rousseff se despidió del poder pidiendo a sus seguidores que se mantengan movilizados y advirtiendo que seguirá luchando para revertir con instrumentos legales el juicio político que afrontará en el Senado, al que calificó como una "farsa jurídica y política" para sacarla del gobierno.
"A los brasileños que se oponen al golpe, sean del partido que sean, les hago un llamado, manténgase movilizados, unidos y en paz", lanzó Rousseff tras abandonar Planalto.
Vestida con saco blanco, emocionada, pero sin quebrarse, Dilma rememoró la época en que fue guerrillera y sufrió torturas como presa política. "Sufrí el dolor de la tortura, ahora sufro una vez más el dolor inefable de la injusticia. Soy víctima de una farsa política y jurídica", insistió. Reconoció haber cometido errores, pero ‘no crímenes‘.
Dilma recibió por la mañana la notificación que le anunciaba la decisión del Senado de apartarla por 180 días de la presidencia para enjuiciarla por violar la ley de Responsabilidad Fiscal.
Afuera de la sede de gobierno la esperaba su antecesor y padrino político, Luiz Inácio Lula da Silva, que no ocultaba su tristeza aunque permaneció callado y con el rostro ido mientras Dilma le hablaba a la gente. Lula se unió a los ministros, legisladores y asesores que acompañaron a Dilma hasta que abandonó el lugar hacia el Palacio da Alvorada, donde podrá permanecer hasta que el Congreso decida su suerte.
Podrá destituirla con dos tercios de los votos, o rechazar las acusaciones para que vuelva a la presidencia, lo que nadie apuesta que ocurra. El respaldo de 55 senadores a la apertura del impeachment (por encima de los dos tercios) no es un buen augurio.
Aunque su suerte y especialmente la del Partido de los Trabajadores (PT) estará atada a cómo le vaya al nuevo gobierno encabezado por Michel Temer, que tiene desafíos monumentales en el plano económico y como el de Dilma, deberá lidiar con las investigaciones por corrupción que amenazan sus propias filas.
Para el PT llegó la hora de la autocrítica y de revisar el camino que lo llevó de ser una fuerza innovadora que consiguió significativas transformaciones sociales en Brasil a formar parte del engranaje político que se sirve de las redes de corrupción para sostenerse.
Los movimientos sociales que acompañan la agrupación desde su fundación en los ochenta anunciaron que llevarán la protesta a las calles y vigilarán las políticas de ajuste que implementará Temer.