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Día complicado para Dilma en Brasil: habrá marchas en su contra con apoyo de la oposición

Es la primera vez que las manifestaciones en contra del Gobierno son abiertamente apoyadas por los partidos opositores. Ayer la mandataria avisó que no va a renunciar a su cargo.

Día complicado para Dilma en Brasil: habrá marchas en su contra con apoyo de la oposición

Una ola de manifestantes pedían el domingo en Brasil la destitución de la presidenta Dilma Rousseff, en un clima de fuerte descontento social por la recesión económica y por un megafraude a la estatal Petrobras que salpica a la elite empresaria y política del país.

Se calcula que las protestas concentrarán a un millón de brasileños en 400 ciudades del país, custodiadas por una operación policial reforzada, durante una jornada que por primera vez es explícitamente apoyada por partidos de la oposición.

En Rio de Janeiro, sede de los Juegos Olímpicos en agosto, miles de personas caminaban junto a las playas de Copacabana y teñían la ribera marina con los colores amarillo y verde de la bandera nacional.

En Brasilia, en la explanada central que conduce al Congreso, 100.000 manifestantes se agruparon en torno a los camiones desde donde los organizadores arengaron la multitud con consignas antigobierno, según dijo la policía militar a la AFP.

Un gigantesco muñeco inflable que asemeja a la figura del expresidente Luiz Inacio Lula da Silva vestido de presidiario se erigía entre las cabezas apiñadas frente al Congreso, donde se vivó al juez federal Sergio Moro, cuyos fallos enviaron a la cárcel a varios empresarios y políticos de la elite local enlodados en la causa Petrobras.

Esta misma escena se vio en San Pablo, la capital económica e industrial de Brasil, en donde también comenzaban a reunirse los manifestantes. Se espera que esta ciudad sea el corazón del descontento social, como lo fue en 2015 cuando se congregaron cerca de un millón de brasileños.