Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

Designaron al ex director del FBI para investigar nexo de Trump con Rusia

El Departamento de Justicia le encargó a un ex jefe del FBI que supervise de forma independiente si hubo un vínculo entre la campaña electoral del magnate y el Kremlin

Designaron al ex director del FBI para investigar nexo de Trump con Rusia

El Departamento de Justicia estadounidense designó al ex director del FBI Bob Mueller como fiscal especial para investigar de manera independiente si existió una relación entre la campaña presidencial de Donald Trump y el Kremlin en 2016.

La designación de Mueller, quien encabezó durante 12 años el FBI bajo los mandatos de George W. Bush y Barack Obama, se produjo horas después de que la oposición demócrata exigiera la creación de una comisión investigadora independiente en el Congreso para saber si Trump y su entorno mantuvieron relaciones secretas con Moscú y si el magnate despidió la semana pasada al sucesor de Mueller, James Comey, para encubrir este vínculo. Comey dirigía la investigación sobre la injerencia rusa en los comicios del año pasado y los posibles lazos de la campaña de Trump y el Kremlin.

A poco de asumir se sucedieron las denuncias de que el entorno de Trump se reunió en secreto con el embajador de Rusia en Washington y discutieron levantar las sanciones contra el Kremlin; luego el mandatario despidió a Comey y días atrás, le entregó información clasificada de Israel al canciller ruso, Sergei Lavrov.
En un comunicado, el vicefiscal general, Rod Rosenstein, anunció el nombramiento de Muller para supervisar la pesquisa sobre la intrusión rusa y los "asuntos relacionados". "Lo que he determinado –precisó– es que, con base en circunstancias únicas, el interés público requiere que ponga esta investigación bajo la autoridad de una persona que ejerza una cierta independencia de la cadena normal de mando". E insistió en que "un fiscal especial es necesario para que el pueblo estadounidense tenga una confianza completa en el resultado" de la investigación.

Las comisiones de Inteligencia de las dos cámaras del Congreso estadounidense, ambas dirigidas por la mayoría oficialista republicana, están investigando esas denuncias. Pero no conseguían averiguar demasiado y el escándalo avanza, principalmente, a través de las denuncias y las filtraciones de información clasificada en los medios de comunicación más importantes del país.

Y Trump eligió defenderse atacando a la prensa. "Miren cómo me han tratado últimamente, especialmente por parte de los medios de comunicación. Ningún político en la historia ha sido tratado peor o más injustamente", se quejó.

Apuntó a que "el pueblo entiende lo que estoy haciendo, y eso es lo más importante. No me eligieron para servir a los medios de comunicación de Washington o a los intereses especiales".

Pero lejos de allí, en Washington, la puja entre oficialismo y oposición recrudecía. Los líderes de la oposición demócrata exigieron una investigación independiente y profunda.

Uno de ellos fue el congresista Elijah Cummings, miembro de las comisiones de Supervisión e Inteligencia de la Cámara de Representantes, quien denunció ante la prensa que el presidente de la Cámara Baja y el republicano más poderoso del Congreso, Paul Ryan, "demostró que no tiene ningún apetito de investigar a Trump". "El pueblo merece respuestas" concluyó Cummings antes de pedir a las máximas autoridades del Congreso que permitan votar la creación de una comisión investigadora que llegue hasta el fondo de los escándalos que sacuden a Washington.