Declarar la independencia asegura más problemas

Si se produce la declaración de secesión, el gobierno de Mariano Rajoy recurriría la declaración ante el Tribunal Constitucional, que la suspendería, y se limitaría a seguir adelante con la intervención de la autonomía de Cataluña. Aunque la aplicación del 155 promete así ser conflictiva y recibida con protestas en las calles y resistencia social.

Todos saben que Cataluña no logrará imponer su proyecto secesionista a corto plazo a causa de la intervención de Madrid, la falta de reconocimiento internacional e incluso la falta de moneda propia y de ejército. Además la crisis económica ya persigue sus finanzas y deberá afronar la fuga de más de 1300 empresas de la región hacia otras regiones españolas.

Pero el elemento más importante es que la independencia divide la sociedad catalana. Las encuestas muestran que algo más de la mitad la rechaza, aunque una mayoría que llegó a superar el 80% pide decidir en un referéndum legal y pactado con Madrid.

Más de Internacionales