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De película: "El Chapo" cayó tras una entrevista con Sean Penn en plena fuga

El encuentro entre el narco y el actor tuvo lugar en un lugar no revelado de México, lo que sirvió a los investigadores para la captura. "Le interesaba ver la historia de su vida contada en el cine", comentó Penn.

De película:

La captura del capo de la droga Joaquín "El Chapo" Guzmán tomó un inesperado giro de película cuando un funcionario federal aseguró que las fuerzas de seguridad habían localizado al narcotraficante más buscado del mundo gracias a entrevista secreta con el actor estadounidense Sean Penn. 

La entrevista de Penn con Guzmán, que escapó dos veces de prisiones mexicanas de máxima seguridad, apareció el sábado por la tarde en el sitio web de la revista Rolling Stone. La entrevista se habría realizado en un lugar no revelado de México a finales de 2015, varios meses antes de que Guzmán fuera recapturado el viernes en Los Mochis, Sinaloa después de seis meses prófugo. 

En la entrevista, Guzmán defiende su trabajo como líder de la red de narcotráfico más grande del mundo. Cuando se le pregunta si es responsable de las altas tasas drogadicción, responde: "No, eso es falso. El día que yo no exista, no va a mermar lo que es nada el tráfico de drogas", afirmó. 

 

En el artículo, Penn describe las elaboradas medidas de seguridad que tomó antes de su encuentro clandestino. Pero al parecer no fueron suficientes. 

Un funcionario federal que pidió guardar el anonimato por no estar autorizado a hacer declaraciones públicas sobre el caso, aseguró el sábado a Associated Press que fue la entrevista de Penn lo que llevó a las autoridades hasta Guzmán en una zona rural del estado de Durango el pasado octubre. 

Las autoridades decidieron no abrir fuego en esa ocasión porque Guzmán estaba con dos mujeres y una niña. Allí pudo escapar, pero las fuerzas de seguridad pudieron rastrearle después hasta una casa en Los Mochis, donde efectivos de la Marina mexicana lo capturaron tras un tiroteo en el que murieron cinco personas. 

La procuradora general de México, Arely Gómez, dijo el viernes que el contacto de Guzmán con actores y productores para una posible película biográfica ayudó a las autoridades a seguir la pista y capturar al narcotraficante más famoso del mundo. 

En su artículo para Rolling Stone, Penn escribió que Guzmán estaba interesado en que se rodara una película sobre su vida. Guzmán quería que la actriz mexicana Kate del Castillo, que facilitó el encuentro entre el actor y el capo, participara en el proyecto. 

"Le interesaba ver la historia de su vida contada en el cine, pero sólo confiaría en Kate para contarla", indicó el actor, que aparece en una foto incluida en la entrevista estrechando la mano de Guzmán, que se muestra con el rostro descubierto. 

Los representantes de Penn no hicieron comentarios en un primer momento sobre las declaraciones de las autoridades mexicanas. 

Antes del sábado, un funcionario policial mexicano dijo que México está dispuesto a extraditar a Guzmán a Estados Unidos, un cambio radical en la posición que expreso el gobierno mexicano tras la segunda captura del capo, en 2014. 

"México está listo. Hay planes de cooperación con Estados Unidos", dijo el funcionario, que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a comentar el caso. 

Sin embargo, el funcionario advirtió que podría producirse una larga espera hasta que la fiscalía estadounidense pueda hacerse con Guzmán, el narcotraficante más buscado del mundo. "Se tiene que desahogar un proceso jurídico. Y la defensa tiene sus elementos jurídicos también", señaló. 

Altos cargos del partido del presidente, Enrique Peña Nieto, plantearon también la idea de una extradición, que habían rechazado de plano antes de la bochornosa fuga de Guzmán de la prisión mexicana de máxima seguridad el 11 de julio. Era la segunda ocasión en la que escapada de una prisión mexicana. 

Pero incluso aunque las autoridades mexicanas acepten el traslado, el abogado de Guzmán Juan Pablo Badillo dijo al periódico Milenio que la defensa ya ha presentado seis mociones contra las solicitudes de extradición. 

"Pueden impugnar al juez, la causa probable, el proceso...", dijo Juan Masini ex enlace del Departamento de Justicia de Estados Unidos en la embajada estadounidense en México. "Por eso puede llevar mucho tiempo. No lo apelarán todo de una vez... pueden hacerlo poco a poco, alargarlo de esta manera". 

Después de su captura, el jefe del poderoso cártel de Sinaloa fue trasladado al aeropuerto de Ciudad de México, trasladado hasta un helicóptero ante la mirada de los medios y enviado de vuelta a la misma prisión de la que había escapado. 

El futuro del “Chapo”

Las peticiones para una rápida extradición son las mismas que en febrero de 2014 tras la anterior captura de "El Chapo", que enfrenta cargos por tráfico de drogas en varios estados estadounidenses. En ese entonces, el gobierno de México insistió en que podía hacerse cargo de un hombre que ya se había escapado de una cárcel de máxima seguridad, alegando que primero debía pagar su deuda con la sociedad mexicana. 

El entonces procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, dijo que la extradición podría hacerse efectiva sólo cuando "El Chapo" cumpliera su sentencia en México "unos 300-400 años después". 

Según un comunicado de la oficina de la Procuraduría General de México, Estados Unidos presentó solicitudes de extradición el 25 de enero, mientras Guzmán estaba detenido, y el 3 de septiembre, cuando estaba prófugo. El gobierno mexicano determinó que estaban amparadas por el tratado de extradición y las envió a un comité de jueces federales que emitieron órdenes de detención el 29 de julio y el 8 de septiembre, tras la fuga de Guzmán. 

Estas órdenes judiciales no son de extradición aún, sino de que el preso comience el proceso de vista para extradición. La ley indica que ahora que vuelve a estar retenido, México debe iniciar el proceso de nuevo. 

Como pronto, Guzmán podría ser extraditado en seis meses, dijo un funcionario federal que habló bajo condición de anonimato, pero esto es improbable debido a las apelaciones de la defensa. Aunque suelen verse rechazadas, cada una de estas apelaciones implica que un juez debe fijar una vista. 
Eso podría tardar semanas o meses, lo cual demora la extradición, dijo la fuente. "Tenemos casos que llevan seis años", agregó.