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Clinton o Trump: ¿a quién votarán los argentinos que viven en Estados Unidos?

Cerca de 250.000 argentinos residen en tierra norteamericana, pero solo la mitad está en condiciones de sufragar. Sus razones para apoyar a la candidata demócrata o al magnate republicano.

Clinton o Trump: ¿a quién votarán los argentinos que viven en Estados Unidos?

El censo realizado en 2010 en los Estados Unidos identificó a unos 250.000 argentinos residiendo en tierras norteamericanas, pero solo la mitad se encuentra en condiciones de sufragar en las elecciones que catapultarán a Hillary Rodham Clinton o Donald Trump a la Casa Blanca.

La comunidad argentina, de acuerdo a un estudio del Pew Research Institute de 2013, se compone en un 60% de residentes que emigraron a este país en la década del 90 o más tarde. Solo el 49% está en condiciones de votar, y es en Florida, un estado clave para definir la elección, donde tendrán más peso específico: los 56.260 connacionales que allí viven representan el 0,3% de la población del Estado.

Diego Molinari es un agente de Relaciones Públicas que desde su llegada a Miami ha trabajado para el Partido Demócrata y sus campañas para captar el voto latino. Vinculado a los donkeys desde la primera campaña de Obama a la presidencia (2008), Molinari fundó una plataforma que bautizó “Argentinos por Hillary”, y con ella apalanca el voto nacional a favor da la ex secretaria de Estado.

“Cuando nos juntamos con el Comité Hispano –cuenta a El Cronista- decidimos que cada uno apunte a su comunidad nacional. En Florida cada voto cuenta, por lo que movilizar a la población es fundamental para torcer el resultado final”. Molinari agrega: “En Miami Bay y el condado de Broward hay 5000 argentinos en condiciones de votar, y esos pueden hacer la diferencia. El 80% apoyará a Hillary, si es que salen a votar”, razona este ferviente promotor de Clinton.

Claudia Iglesias no será de quienes voten por Hillary en la Florida. “Voy a votar por Donald Trump, si bien tiene algunos asuntos controversiales, porque va a impulsar la economía, la industria y los tratos comerciales con el resto del mundo”. Esta psicóloga, radicada hace 28 años en Miami, confía en que Trump “tendrá una mejor política exterior y se ocupará de reducir los impuestos a las pymes y mejorar la producción estadounidense”. La inmigración ilegal, la inseguridad y la expansión del crimen organizado son temas de la agenda de Trump que Claudia valora. “Trump ha sido brutalmente honesto en sus declaraciones, y ha dicho lo que muchos americanos esperaban escuchar”, concluye Claudia, que se considera "una de las pocas republicanas" de origen argentino.

Pero no es así. Hay otra republicana argentina, y se llama Virginia Pratto. Mendocina de origen, se radicó en Littlerock, Arkansas, en 2001, tras casarse con William, un ingeniero que conoció en un chat para solos y solas. “Estas elecciones son originales”, comenta, mientras ve a sus hijos practicar hockey sobre hielo. “Mucha gente está decepcionada porque no concuerda con los candidatos en muchos puntos, la propaganda ha sido muy parcial y eso ha llevado a guiar a los votantes hacia un sector”, acota. “Pienso que un candidato que no está dispuesto a defender el más fundamental de los derechos, el de la vida, no está en condiciones de velar por otras garantías”, sugiere, en alusión a Clinton. “Mucha gente siente vergüenza de decir por quién va a votar”, remata, tras mostrar durante la charla su velado apoyo a Donald Trump.

Entre los que tienen un pie en la Argentina y otro en los Estados Unidos se cuenta Carlos Astrada, dueño de una compañía de informática por la que viaja constantemente a distintas ciudades del país del norte. Siempre vota y esta vez lo hizo por adelantado en favor de Hillary Clinton. “La elección del candidato fue fácil”, evalúa. “La campaña de Trump –agrega-demuestra que es una persona sin experiencia y personalidad para liderar el país. Lo mejor que hizo fue canalizar la ira de un segmento de la población que se siente marginado”.

Pese a votar por la demócrata, Astrada reconoce que mucha gente ve en Clinton a “una política corrupta y sin contacto con el pueblo”, que deberá lidiar con la crisis que viven en “la América profunda”, donde en otra época florecía la industria. “En ciudades como Nueva York casi no se ve un apoyo abierto a Trump, pero lo contario ocurre en Charlotte o Pittsburg, ciudades arrasadas por la pérdida del empleo. Estas ciudades están más pobres que una generación atrás, por lo que el americano blanco promedio de allí se siente marginado”, razona Astrada.

En la Costa Oeste se encuentra Jorge Del Busto, un experto en fitness que emigró en 1994 y, tras varias vueltas al mundo, recaló en Malibú, donde aportará un voto más a la candidata demócrata. “Hillary es la más calificada para el trabajo, aunque el país está muy dividido y muchos no la aceptarán por el simple hecho de ser mujer”, razona Del Busto.

Con otros argumentos, también le da su apoyo Lía Di Ángelo, una argentina que emigró en 1987 siguiendo un amor que no le duró tanto. Hoy tiene una florería en Long Island, estado de Nueva York, está casada y tiene dos hijos. Para Lía, que votará por primera vez, es “muy difícil estar 100% de acuerdo con alguno de los dos candidatos”. De todos modos, se jugará por Hillary. “Creo que los mejores años de este país, y en especial para los latinos, sucedieron durante la época de Bill Clinton”, justifica.

También en Nueva York, pero en el distrito de Queens, votará Gabriel Gómez, que se fue de Buenos Aires hace 17 años a probar suerte y hoy vive, principalmente, de la restauración de muebles antiguos, aunque también pasea perros y hace changas en la construcción. “Voy a votar por Hillary porque es lo contario a Trump, que es un payaso, un racista y tiene tanto dinero que no sabe qué hacer con eso”, cuenta algo ofuscado. “Hillary siempre apoyó a los inmigrantes y por eso le doy mi apoyo”, resume, en un alto de sus obligaciones. Entre sus contactos argentinos, no recuerda a ninguno que le haya manifestado la intención de votar a Trump.

Los argentinos se volcarán probablemente en mayor número por la candidatura de Hillary Clinton, que ha mostrado durante la campaña mayor variedad y profundidad en las propuestas y una actitud abierta hacia los inmigrantes. Los argentinos, según el sondeo de Pew, se encuadran como los latinos con mayor ingreso medio anual (u$s 55.000) y el mejor nivel educativo, algo que los pone en situación de sentirse ideológicamente más afines a una candidata liberal con posiciones progresistas. Molinari, que trabaja a diario por la campaña, asegura incluso que hay argentinos aportando hasta u$s .000 para los habituales mitines donde se fomenta la participación y el voto por la demócrata. “Hay muchos argentinos apoyándola”, asegura. Este martes, todos ellos sabrán si apoyaron al candidato ganador o no.