Caos en Nicaragua: hay decenas de muertos y la Argentina llamó a la calma

Las víctimas son el resultado de violentas protestas contra una reforma jubilatoria, de la que el presidente Ortega ya desistió. Hay saqueos y enfrentamientos. Cancillería sacó un comunicado junto  a gobiernos de la región pidiendo paz y diálogo.

Nicaragua entró el domingo en el  quinto día de violentas protestas contra una polémica reforma al  sistema de seguridad social, mientras la cifra de muertos sigue  creciendo en la más profunda crisis para Daniel Ortega desde que  regresó al poder hace más de una década.    
             
En la capital Managua había saqueos en varios supermercados  el domingo y estaban anunciadas al menos dos marchas además de  una misa por los fallecidos en la catedral, que está tomada por  manifestantes al igual que una universidad, dijeron testigos de  Reuters.  
               
Según un organismo local de derechos humanos, los  fallecimientos sumaban 25 en el país, mientras que la Cruz Roja  había confirmado siete -desde los seis del sábado- en las  regiones que ha ingresado, y hasta el viernes en la noche el gobierno informó de casi una decena de fallecimientos.  

En tanto, los gobiernos de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Paraguay y Perú manifestaron “su preocupación y lamentan los actos de violencia registrados en Nicaragua en los últimos días, que han causado numerosas víctimas fatales y heridos .  Expresaron, asimismo, sus “condolencias y solidaridad con las víctimas de la violencia y sus familiares .

Al mismo tiempo hiceron un urgente llamado a “todos los sectores a deponer la confrontación y cesar los actos de fuerza.  En especial llaman a las fuerzas de seguridad a ejercer sus facultades con la mayor prudencia para evitar el excesivo uso de la fuerza y un escalamiento de la crisis, permitiendo generar un clima que restituya tanto la paz como el diálogo, imprescindibles para superar esta grave situación .

A última hora del sábado, los medios locales informaron que  un periodista de televisión fue asesinado a tiros mientras  transmitía en vivo un reporte sobre las protestas desde  Bluefields, una ciudad en la costa caribeña afectada por los  disturbios.  
               
"En su mayoría han sido muertes por armas de fuego, otras  por balas de goma en lugares muy sensibles como la garganta",  dijo Marlín Sierra, directora del Centro Nicaraguense de  Derechos Humanos, a Reuters.     
            
Ante el creciente descontento por la reforma, que elevará el  aporte de los trabajadores y empleadores y reducirá las futuras  pensiones, Ortega se comprometió el sábado a revisarla. 
                
Sin embargo, las medidas enérgicas de la policía contra los  inconformes y los obstáculos a algunos medios en los últimos  días han alimentado críticas más amplias contra Ortega, quien  gradualmente ha reforzado su control sobre las instituciones del  país desde que regresó a la presidencia en enero de 2007.                 

El principal organismo empresarial, COSEP, advirtió el  sábado que no podría entablar conversaciones con el mandatario  sobre la reforma de seguridad social hasta que se haya frenado  la represión policial y restaurado la libertad de expresión. 
                
Hablando ante decenas de miles de personas reunidas en la  Plaza de San Pedro, el Papa Francisco llamó el domingo a "poner  fin a todas las formas de violencia y a evitar el derramamiento  de sangre sin sentido" en Nicaragua.                 

Nicaragua ha sido uno de los países más estables de América  Central, evitando en gran medida la agitación política o la  violencia del narcotráfico que ha golpeado a Honduras, El  Salvador y Guatemala en los últimos años.                 

Pero críticos acusan a Ortega y su esposa, la vicepresidenta  Rosario Murillo, de tratar de establecer una dictadura familiar.  El país es uno de los más pobres de América.                 

Ortega, hoy presidente electo por vías constitucionales, fue el líder de una de las últimas revoluciones latinoamericanas, cuando a través del Frente Sandinista de Liberación Nacional derrocó el poder del sangriento dictador Anastasio Somoza y se hizo del poder. Luego, la revolución fue asediada por los llamados “contras , que estaban financiados y organizados, según se supo después en medio de un gran escándalo, por la CIA y el país se sumió en una profunda guerra civil.  

Esta es la imagen de un pueblo desarmado que pide LIBERTAD. #Nicaragua #SOSNicaragua pic.twitter.com/A4DEBCte1c

— Yusnaby Pérez (@Yusnaby) 22 de abril de 2018

 

No es Venezuela...es Nicaragua! Mismos métodos, igual reprensión! mismo anhelo! Los.venezolanos sentimos como propio tanto dolor!!! pic.twitter.com/PaGQclAeph

— Nitu Pérez Osuna (@NituPerez) 22 de abril de 2018

Barrio San Judas, Managua: "¡Que se rinda tu madre!". Vecinos cuidan los comercios de los saqueadores. ¡Qué pueblo es Nicaragua! #SOSNicaragua #SOSNicaragua pic.twitter.com/BCXrwW06qY

— Carolina (@ushcala) 22 de abril de 2018
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